2.5 Millones de horas extra no pagadas: la crisis silenciosa que devora los salarios
Madrid se sumerge en una realidad alarmante: 2,5 millones de horas extra trabajadas sin compensación en el primer trimestre del año. Un descenso del 2,2% respecto al mismo periodo de 2025, pero una cifra que, aun así, representa el 42% del total de las horas extras realizadas, una bomba que amenaza con dejar a miles de trabajadores con un agujero en sus bolsillos.
La epa revela la magnitud del problema
Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en los tres primeros meses de 2026 se contabilizaron 5,89 millones de horas extra a la semana, una cifra que, aunque ligeramente menor que el año anterior, no disipa la gravedad de la situación. Pero la verdadera magnitud reside en las 3,38 millones de horas no pagadas, un incremento del 2,2% con respecto a 2025, convertidas en un coste inaceptable para los trabajadores.
UGT no se guarda nada: el sindicato calcula que, a nivel nacional, las horas extras no retribuidas sumaron 2.535 millones de euros en salarios perdidos, además de afectar a la Seguridad Social, que perdió cerca de 775 millones, y frenando la creación de hasta 62.000 empleos a tiempo completo. Una escalada que exige medidas urgentes.

El registro horario, un freno a la justicia laboral
La reforma del registro horario, aún pendiente de aprobación, se presenta como la única vía para frenar esta práctica abusiva. Pero la batalla es compleja: el Consejo de Estado ha echado en duda la viabilidad de la medida, el Ministerio de Economía mantiene sus reservas y las patronales, CEOE y Cepyme, planean recurrirla a los tribunales. Un escenario que paraliza la justicia laboral y perpetúa esta situación de precariedad.
Desde UGT, se denuncia una “cesión de tiempo de trabajo gratis” en beneficio de las empresas, una estrategia que, según sus cálculos, ha evitado la contratación de 130 millones de horas extra no retribuidas en 2025. Un dato que subraya la importancia de la reforma y la necesidad de proteger los derechos de los trabajadores.
Más horas, menos empleo: el impacto en el mercado laboral
Las horas extras no pagadas no solo suponen una pérdida económica para los trabajadores, sino también un freno al crecimiento del empleo. UGT advierte que el volumen de horas extras realizadas en 2025 ha aumentado un 10,5% en comparación con 2019, año en que entró en vigor el registro obligatorio de la jornada. Una evidencia irrefutable de que las empresas optan por la extorsión laboral en lugar de la contratación formal.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se muestra decidida a aprobar la reforma antes del verano. Pero la oposición, liderada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, sigue defendiendo un periodo transitorio de un año para las pymes, una concesión que, según UGT, “desacredita la voluntad de abordar el problema de raíz”. La tensión es palpable y el futuro del registro horario, y de los salarios de millones de trabajadores, pende de un hilo.
El abuso de las complementarias, horas que se superpongan a la jornada ordinaria, también es una preocupación creciente. Si bien estas horas ofrecen flexibilidad a las empresas, su uso abusivo puede generar una situación de precariedad para los trabajadores, con jornadas irregulares y sin garantías de pago. La reforma busca poner fin a esta práctica, pero la resistencia de las patronales es feroz. El debate continúa, pero una cosa es segura: la lucha por la justicia laboral no ha hecho más que empezar.
