Alias 'calarcá': la paz en jaque tras evidencias criminales recientes
La negociación de paz con Alexander Díaz, conocido como alias 'Calarcá', pende de un hilo. La Fiscalía General de la Nación suspendió por 15 días la orden de captura, pero las nuevas pruebas que lo vinculan a graves delitos, cometidos incluso durante las conversaciones, amenazan con desmantelar el proceso.
Un análisis técnico revela conductas criminales persistentes
La decisión de la Fiscalía, anunciada el lunes 6 de abril de 2026, llega tras una reunión tensa con delegados de la Alta Consejería para la Paz y representantes del Gobierno nacional. El punto muerto: la incertidumbre sobre el futuro judicial del líder disidente, figura clave en el Estado Mayor de Bloques y Frentes (Embf) de las Farc. Pero lo que nadie cuenta es que la clave de este revés reside en un análisis técnico de dispositivos electrónicos incautados durante un reciente retén.
La extracción de información de estos aparatos reveló, según fuentes de la Fiscalía, una red de conexiones que sugieren la persistencia de actividades criminales por parte de 'Calarcá'. Se investiga su posible implicación en la muerte de un defensor de derechos humanos, el reclutamiento de menores, la continuidad de combates armados y la presión contra comunidades. Una cifra que habla por sí sola: la acumulación de estas acusaciones pone en serio peligro la continuidad de las negociaciones.

Nueva metodología para supervisar a los negociadores
Ante este panorama, la Fiscal General de la Nación, Luz Adriana Camargo, y el consejero comisionado de Paz, Otty Patiño, acordaron implementar una nueva metodología para verificar el cumplimiento de los requisitos exigidos a los negociadores de grupos armados ilegales. El objetivo es claro: evitar que la suspensión de órdenes de captura se prolongue en situaciones donde se detecten violaciones graves a la voluntad de paz. El riesgo es patente: mantener la suspensión mientras se acumulan evidencias de continuas actividades ilícitas sentaría un precedente peligroso.
El caso de 'Calarcá' se complica aún más por su reciente separación de las tropas comandadas por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco', un hecho que sugiere una posible reestructuración de las disidencias y una mayor dificultad para el control del territorio. Lo que se vislumbra es una situación volátil, donde la confianza se erosiona y las posibilidades de un acuerdo duradero se reducen.
La advertencia de la Fiscalía es contundente: la orden de captura podría reactivarse si se confirman las sospechas. El futuro de la paz en la región depende, en gran medida, de la resolución de este complejo caso.