Amistad entre hombres y mujeres: ¿realmente posible sin romance?

La idea de una amistad platónica entre hombres y mujeres ha sido objeto de debate durante décadas, alimentada por estereotipos culturales y expectativas sociales. Pero, ¿es realmente posible? La psicóloga Ream Hadi-Hohn, en una reciente entrevista para DER SPIEGEL, afirma que sí, aunque con matices importantes. Su análisis arroja luz sobre un tema que, a menudo, se simplifica en exceso.

El peso de las expectativas culturales

Hadi-Hohn subraya que la cultura popular ha exacerbado las expectativas sobre las relaciones, presentando un modelo de amor romántico instantáneo y apasionado. Esta idealización, sumada a los estereotipos de género arraigados, dificulta la percepción de la amistad como un vínculo genuino, independiente de la atracción sexual. La especialista, que trabaja en Bonn atendiendo tanto a parejas como a amistades en crisis, observa cómo estos mensajes contradictorios influyen en la forma en que interpretamos el afecto y la proximidad entre personas de diferente sexo.

“A las chicas a menudo se les hace creer que deben tener una mejor amiga. Para los chicos, el mensaje es: ‘No tienes que arreglar nada, todo se solucionará solo’”, explica Hadi-Hohn, desvelando cómo estos roles tradicionales limitan la posibilidad de reconocer una amistad como una interacción personal, más allá de las diferencias de género. La insistencia en determinar si una amistad entre hombres y mujeres es “pura” revela, en definitiva, una profunda desconfianza arraigada en nuestra sociedad.

Dos caminos hacia la amistad: ¿amistad primero o atracción inicial?

Dos caminos hacia la amistad: ¿amistad primero o atracción inicial?

Las investigaciones recientes, según Hadi-Hohn, han distinguido dos modelos principales para el desarrollo de relaciones: el de “amistad primero” y el de “atracción inicial”. El primero describe situaciones en las que la amistad precede a cualquier interés romántico, mientras que el segundo se refiere a relaciones que surgen de una atracción inicial que evoluciona hacia una amistad. Sin embargo, la psicóloga advierte que la falta de datos definitivos dificulta la elaboración de conclusiones contundentes, dada la complejidad inherente a las relaciones humanas.

La clave, según los expertos, reside en la honestidad emocional y el respeto mutuo, pilares fundamentales para construir cualquier tipo de vínculo significativo.

La honestidad, el límite y la negociación: la nueva terapia de la amistad

La honestidad, el límite y la negociación: la nueva terapia de la amistad

Hadi-Hohn propone un enfoque innovador: la negociación de límites y la honestidad emocional como herramientas esenciales para mantener la salud de estas amistades. “Podemos permitirnos considerar, por ejemplo, que en las relaciones no siempre se está en sintonía con el gusto, el amor o incluso el deseo sexual mutuo”, afirma. La especialista incluso sugiere que la expresión de atracción no resuelta puede ser una oportunidad para fortalecer el vínculo, siempre y cuando se maneje con transparencia y respeto. “¡Y eso está perfectamente bien!”, exclama.

Más allá de la pareja: la revalorización de la amistad pospandemia

La pandemia ha provocado una reevaluación de la importancia de las amistades, llevándonos a reconocer su valor intrínseco. Hadi-Hohn observa paralelismos entre la terapia de pareja y el trabajo con amistades, destacando la necesidad de reconectar con nuestros valores y perspectivas para poder ver a la otra persona más allá de las proyecciones y las expectativas. La amistad, al igual que el amor, necesita ser cultivada y nutrida.

La experta concluye que la creencia de que la pareja debe ser el mejor amigo es una imposición social que limita la libertad y la autenticidad de los vínculos. Solo cuando la amistad y el amor nacen de decisiones libres y afectos sinceros, adquieren su verdadero significado.