Argentina celebra 11 años de 'ni una menos' con escalada de violencia contra mujeres
El Estado argentino se prepara para conmemorar once años del movimiento 'Ni Una Menos', que comenzó con manifestaciones masivas en 2015 contra la violencia de género. Sin embargo, en lugar de avances, la situación se ha agravado, con menos recursos para las víctimas y hasta el desmantelamiento de instituciones de protección.

La violencia no ha disminuido
En 2015, más de 300.000 personas se reunieron en Buenos Aires para exigir 'paren de matarnos'. Ahora, once años después, el grito sigue siendo necesario. Según datos oficiales, en 2024 se registraron 566 femicidios en Argentina, un aumento del 10% respecto al año anterior.
Javier Milei, ministro de Mujeres, Géneros y Diversidad, cerró el ministerio por considerarlo 'siniestro' y una 'herramienta de persecución ideológica'. Esta decisión refleja la falta de compromiso del Estado con la lucha contra la violencia de género.
La psicóloga salvadoreña Ignacio Martín-Baró, asesinado por sus críticas al poder, enseñó que el daño psicosocial más profundo no proviene del agresor individual, sino de la institución que lo habilita. La violencia no es solo personal, es política.
La activista feminista Dora Barrancos recuerda que los derechos de las mujeres en Argentina no fueron otorgados por un gobierno generoso, sino arrancados por la lucha organizada de varias generaciones.
En este aniversario, el grito de 'Ni Una Menos' no debe ser solo una conmemoración, sino un diagnóstico. Un sistema que llama 'siniestro' a la protección no se reforma con buenas intenciones, se transforma con consciencia crítica y la decisión colectiva de no normalizar lo intolerable.
