Ataque en beirut: ¿geagea denuncia un plan suicida libanés?

Un ataque selectivo en Beirut ha sacudido la ya frágil estabilidad del Líbano, dejando a las autoridades a la defensiva y a la comunidad internacional en alerta. Samir Geagea, líder del partido cristiano Fuerzas Libanesas, ha acusado directamente a Israel de perpetrar el ataque, pero ha añadido una carga aún más explosiva: la de responsabilizar al propio Estado libanés por no frenar a quienes, según él, empujan al país hacia el abismo.

La explosiva acusación de geagea

El líder de Fuerzas Libanesas, en un discurso grabado, reveló una versión escalofriante de los hechos. Según Geagea, el objetivo del ataque israelí no fue Pierre Mouawad, el responsable local de su partido, sino un miembro de las Fuerzas Quds, la temida rama de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní. Mouawad, su esposa Flavia y una mujer que los visitaba perdieron la vida en el ataque, un suceso que Geagea calificó de “martirio”.

Pero lo más preocupante de la declaración de Geagea es su denuncia contra las instituciones libanesas. “El Ejército, la Seguridad Interna y el poder judicial han preferido dejar que algunos libaneses vayan hacia el suicidio en lugar de enfrentarlos”, sentenció. Esta acusación, aunque no menciona explícitamente a Hezbolá, principal rival político de Geagea y grupo chiíta pro-iraní, deja entrever un profundo desencanto con la capacidad del Estado libanés para controlar las acciones de grupos armados.

Un plan de desarme estancado y temores de escalada

Un plan de desarme estancado y temores de escalada

El gobierno libanés encargó al Ejército un plan para desarmar a Hezbolá el verano pasado, pero su implementación se ha limitado a la franja sur del país, donde el grupo accedió a cesar su actividad armada voluntariamente como parte de un alto el fuego. La aparente inacción ante la amenaza que representa Hezbolá para la estabilidad interna ha alimentado los temores a una nueva guerra civil, un escenario que Geagea intenta desactivar argumentando que el cumplimiento de los deberes del Estado es la única vía para evitarlo.

El ataque, que Israel niega haber dirigido contra Mouawad, ha exacerbado las tensiones entre las comunidades religiosas libanesas, ya profundamente polarizadas. El suburbio de Ain Saade, de mayoría cristiana y normalmente alejado de los focos de conflicto, se ha convertido en escenario de una tragedia que amenaza con desestabilizar aún más un país al borde del colapso. La cifra que pesa sobre el futuro de Líbano es clara: la impunidad de quienes desafían la ley y ponen en riesgo la vida de inocentes.

“Nuestro compañero Pierre ha caído mártir y no es aceptable que la situación continúe como está”, concluyó Geagea, exigiendo la creación de “mecanismos claros” para identificar y neutralizar las amenazas a la seguridad nacional. La pregunta que queda en el aire es si las autoridades libanesas escucharán el llamado a la acción de Geagea antes de que sea demasiado tarde.