Australia rechaza el último recurso de adriana rivas: ¿fin del camino para la ex agente de pinochet?

Sídney – La larga batalla legal de Adriana Rivas, exagente de la dictadura chilena de Augusto Pinochet, ha sufrido un duro revés. El Tribunal Federal australiano ha desestimado este martes su último intento de evitar la extradición a Chile, donde enfrenta graves acusaciones por su presunta participación en secuestros, torturas y desapariciones durante los años 70. Un fallo que acerca a Rivas a un juicio que podría definir su papel en una de las etapas más oscuras de la historia chilena.

Un recurso desestimado: ¿qué argumentaba la defensa?

Los abogados de Rivas habían sostenido que los delitos que se le imputan deberían considerarse crímenes de lesa humanidad, y no secuestros agravados. Su argumento era que, de esta forma, la extradición se invalidaría al no estar esos delitos tipificados en ambos países en el momento de su comisión. Un intento de tecnicismo legal que, según la resolución judicial, no ha logrado modificar la naturaleza de los cargos que pesan sobre ella.

El juez, en su dictamen, fue claro: los cargos están correctamente caracterizados como secuestro agravado. Las referencias a los crímenes de lesa humanidad en la documentación chilena, según la sentencia, aportan contexto sobre la gravedad de los hechos, pero no alteran la calificación legal de los delitos.

Más de tres décadas huyendo de la justicia

Más de tres décadas huyendo de la justicia

Adriana Rivas, de 72 años, fue arrestada en febrero de 2019 tras vivir más de 30 años en Australia bajo una identidad discreta, trabajando como niñera y empleada doméstica en el exclusivo barrio de Bondi. Desde entonces, ha librado una prolongada batalla legal para evitar ser juzgada en Chile.

Las autoridades chilenas la acusan de haber participado en el secuestro e interrogatorio de siete personas, incluyendo la desaparición de Víctor Díaz, subsecretario del Partido Comunista, en 1976, y la desaparición de Fernando Navarro, Lincoyán Berríos, Horacio Cepeda, Juan Fernando Ortiz, Héctor Veliz y Reinalda Pereira, una mujer embarazada al momento de su detención. Rivas siempre ha negado su participación en estos hechos.

Alivio para las familias de las víctimas: un hito tras 50 años

Adriana Navarro, abogada de las familias de las víctimas, expresó su alivio tras conocer el fallo judicial. “Las familias están aliviadas de que, después de 50 años, tengamos algún tipo de resultado”, declaró a la cadena pública ABC. La decisión representa un paso crucial en un proceso que se inició hace más de una década y podría finalmente llevar a Rivas a enfrentar justicia en Chile.

Rivas, que viajó a Australia en 1978 con su entonces esposo, formó parte de la DINA, el organismo represivo que operó hasta 1978 bajo el mando de Manuel Contreras. Su caso pone de manifiesto la dificultad de juzgar a los responsables de crímenes cometidos durante la dictadura, especialmente cuando han logrado escapar de la justicia durante décadas. El panorama legal ahora se inclina a favor de su traslado a Chile, donde la espera es inmensa para las familias que buscan cerrar un capítulo doloroso de su historia.