Autopartes: la logística, batalla silenciosa por la rentabilidad
La industria de autopartes en Argentina, tradicionalmente un bastión de producción, se enfrenta hoy a una realidad implacable: márgenes operativos en caída libre. No se trata de una crisis repentina, sino de una erosión gradual, alimentada por una oferta desmesurada y una demanda que se contrae, obligando a las empresas a una precisión quirúrgica en cada decisión. Juan Manuel Dauar, gerente de operaciones, nos revela los detalles de esta lucha por la supervivencia.
La eficiencia logística, un arma de doble filo
Dauar lo plantea con la contundencia que da la experiencia: “Hoy el mercado te obliga a ser preciso en cada decisión”. En un escenario donde la competencia se dispara y el consumidor, empujado por la coyuntura económica, prioriza lo esencial, la logística se ha convertido en un factor determinante. Ya no es un mero eslabón en la cadena de suministro, sino una herramienta de gestión estratégica, capaz de hundir o salvar un negocio. El costo logístico, advierte Dauar, no puede ser un lastre; debe ser una palanca para optimizar precios y alcanzar la rentabilidad.
El consumidor actual, curtido por la inflación y la incertidumbre, ha mutado. Ya no se trata de satisfacer deseos, sino de cubrir necesidades básicas. Esto, inevitablemente, impacta en los volúmenes de operación, forzando a las empresas a redefinir sus estrategias comerciales y a replantearse sus modelos de negocio. La rotación, antes predecible, ahora se asemeja a un juego de azar.

Cada venta, un análisis de viabilidad
Pero la complejidad no termina ahí. La gestión logística diaria se ha transformado en un ejercicio de análisis constante. “Hoy no todas las operaciones son convenientes”, afirma Dauar. El costo de transportar una pieza puede superar el margen de ganancia del producto, obligando a una evaluación minuciosa de cada venta. La logística, por tanto, ha dejado de ser un proceso estandarizado para convertirse en una herramienta de toma de decisiones, donde la viabilidad de cada operación es el único criterio válido.
La clave, según Dauar, reside en la descentralización. El desarrollo de una logística propia para clientes cercanos, reduciendo costos y aumentando el control, es una estrategia inteligente. Asimismo, la selección de proveedores logísticos debe ser rigurosa, buscando aquellos que demuestren eficiencia en zonas específicas. Construir una red de operadores, cada uno con sus fortalezas, es la solución más pragmática.

El desafío eléctrico y la necesidad de adaptación
El horizonte, sin embargo, no está exento de incertidumbres. El avance imparable de los autos eléctricos plantea un nuevo desafío para el sector. La demanda de autopartes tradicionales disminuirá, mientras que surgirán nuevos productos y requerimientos logísticos específicos. La infraestructura actual, reconoce Dauar, es insuficiente para afrontar esta transformación. La adaptación, rápida y radical, se presenta como una condición de supervivencia.
La experiencia en la logística, para Dauar, es más que un cúmulo de conocimientos técnicos; es la capacidad de resolver problemas con agilidad y precisión. “Cada decisión impacta en el resultado final”, subraya. Argentina, con la reciente apertura de importaciones, tiene una oportunidad única, pero necesita acompañarla con una infraestructura logística sólida y reglas claras. El equilibrio entre producción local e importada, junto con una operación eficiente, es la clave para sostener el crecimiento. La cifra que resume esta coyuntura es clara: según datos de la Cámara de la Industria Argentina de Autopartes (CIA), los costos logísticos representan hasta un 30% del precio final de las piezas, un porcentaje que exige una revisión urgente y una apuesta decidida por la optimización.