Ayuso desvela el serpaicam tras un laberinto judicial
La Comunidad de Madrid ha formalizado, finalmente, el contrato para la gestión del SERPAICAM, el centro de atención integral para hombres víctimas de violencia sexual. Un proyecto anunciado con bombo y platillo hace meses, pero que ha tropezado con una sucesión de impugnaciones y obstáculos legales que han puesto a prueba la paciencia de la administración autonómica. La adjudicación, por ahora, recae en la Asociación Nexo por la Integración, tras una saga de licitaciones fallidas que involucran a una startup tecnológica con ambiciones, digamos, inusuales.
El fiasco de 'emocional technologies 22 sl': de la ia facial al coaching
La historia comenzó en septiembre de 2024, cuando la presidenta Ayuso anunciaba con entusiasmo la creación del SERPAICAM. La primera empresa en ser considerada para gestionarlo fue 'Emocional Technologies 22 SL', una ‘startup’ que, curiosamente, se había hecho famosa por desarrollar una inteligencia artificial capaz de analizar las expresiones faciales de los trabajadores en videollamadas para detectar sus emociones. Una tecnología que, en apariencia, parecía alejada del ámbito de la atención a víctimas de violencia, y que luego amplió su oferta a cursos de liderazgo y gestión del tiempo. El problema, como suele ocurrir, radicaba en la solvencia técnica. A pesar de haber obtenido la mejor puntuación inicial, la Mesa de Contratación desestimó su candidatura, alegando que no pudo acreditar la capacidad técnica requerida. Una decisión que 'Emocional' impugnó, logrando paralizar temporalmente la licitación.
Pero la cosa no acabó ahí. El Tribunal Administrativo de Contratación Pública, tras analizar el recurso, rechazó la apelación de la ‘startup’ en noviembre de 2025, dejando claro que la falta de acreditación era un requisito insalvable. Un revés que, lejos de disuadir a 'Emocional', parece haber encendido aún más su determinación.

Un segundo aspirante y la presión social: la complejidad de la adjudicación
Pero el camino hacia la puesta en marcha del SERPAICAM no ha estado exento de complicaciones adicionales. El segundo licitante mejor puntuado, la Asociación In Género, también presentó un recurso en enero de 2026, alegando que la Mesa de Contratación la había excluido por no acreditar la garantía económica exigida, de 18.263 euros. Este nuevo recurso volvió a paralizar el proceso de adjudicación, evidenciando la complejidad burocrática que ha rodeado el proyecto desde su inicio.
En paralelo, la comunidad venezolana en España organizó una concentración histórica en la Puerta del Sol, exigiendo atención y recursos para las víctimas de violencia sexual. Un gesto de unidad y esperanza que, aunque no directamente relacionado con la adjudicación del contrato, subraya la urgencia de abordar esta problemática.

Nexo por la integración: la solución, al fin, ¿o un nuevo capítulo?
Finalmente, tras meses de incertidumbre y batallas judiciales, el contrato ha sido adjudicado a la Asociación Nexo por la Integración, una entidad sin ánimo de lucro con amplia experiencia en la atención a personas en situación de vulnerabilidad. La Comunidad de Madrid pagará 205.000 euros por este servicio en 2026, una inversión que, según fuentes oficiales, es “esencial” para atender un fenómeno creciente como el ‘chemsex’ y sus consecuencias, incluyendo la violencia sexual.
El SERPAICAM, que contará con ocho profesionales (trabajadores sociales, abogados y psicólogos), ofrecerá atención integral a hombres víctimas de agresiones sexuales en diversos contextos, con un horario amplio y un servicio de atención telefónica disponible las 24 horas del día. La esperanza es que, tras este largo y accidentado periplo, el centro pueda abrir sus puertas y ofrecer el apoyo necesario a quienes lo necesitan. Pero la historia nos enseña que, en materia de contratos públicos, la calma puede ser solo temporal.
La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales justifica la necesidad de este centro argumentando que el 'chemsex' da lugar a “largas sesiones que pueden prolongarse en el tiempo, y cuya práctica se ha asociado a diferentes complicaciones de salud, conductas adictivas, complicaciones psicosociales.”. Un escenario que, lamentablemente, pone de manifiesto la dimensión de la violencia sexual en estos contextos y la necesidad urgente de ofrecer una respuesta especializada y eficaz.
