Baxi manresa: la resistencia ante la derrota
El Baxi Manresa, al borde del abismo en la Liga Endesa, sufre su cuarta derrota consecutiva ante el Kosner Baskonia (83-88), pero Diego Ocampo, su entrenador, insiste en que la llama de la permanencia aún arde. Una llama alimentada, según sus palabras, por un compromiso inquebrantable, a pesar del amargo regusto de la cercanía al triunfo.
La confianza, un bien escaso
La frustración es palpable en Manresa. El técnico gallego no oculta la dificultad de digerir partidos tan ajustados, donde la victoria se escapa por detalles. “Lo que me preocupa es que esta sucesión de derrotas erosione la confianza del equipo”, confesó Ocampo desde la sala de prensa del Nou Congost. “La confianza es un bien frágil, blanco o negro, y estoy convencido de que mis jugadores no se rendirán.”
Pero hay un detalle que agrava la situación: un alarmante 8 de 33 en triples. Una cifra que habla por sí sola y que desangra al equipo en los momentos clave. Ocampo, sin embargo, reconoció el esfuerzo de sus jugadores para sobrellevar la presión y la frustración, destacando también el debut de David Duke Jr., quien aportó 11 puntos en su primer encuentro.
“El chico viene con una ambición palpable por adaptarse, nos ayuda enormemente en defensa y es un penetrador inteligente, que además distribuye el juego con criterio. Si seguimos encontrando esos triples, a pesar de los fallos, estoy muy contento con su impacto.”

Un triple fallido, un partido perdido
El partido se le escapó en los últimos instantes, con un triple erróneo de Pierre Oriola que, según Ocampo, resultó “definitivo”. El Baskonia, con un talento evidente y solo 7 asistencias (una cifra sorprendentemente baja para su estilo de juego), supo capitalizar los errores manresanos y mantener la ventaja hasta el final.
Ante la ausencia de lesionados, el preparador manresano ha optado por un enfoque pragmático. “Mejor pensar en los que están, en los que luchan como leones, en el trabajo y la perseverancia. Podemos hacerlo mejor, centrarnos en ello, en lugar de lamentarnos por las bajas. Este equipo no se rinde, y con equipos que no se rinden, al final acabas ganando.”
La permanencia se antoja una batalla ardua, pero en Manresa, al menos por ahora, la esperanza persiste. La fe en el compromiso y la capacidad de resiliencia serán, sin duda, sus mejores armas en la lucha por la supervivencia.
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