Belmont pagará 50 mil soles a butters: la batalla judicial llega a su fin (por ahora)
Ricardo Belmont, el controvertido exalcalde de Lima, deberá abonar 50 mil soles a Phillip Butters, el conductor de televisión, como reparación civil por difamación, poniendo fin a una larga y turbulenta disputa judicial. La decisión, emitida por la Segunda Sala Penal de Apelaciones de Chorrillos, marca un punto y aparte en el conflicto entre ambos, aunque no es el final definitivo, dada la apelación vía casación que ha presentado la defensa de Belmont a la Corte Suprema.
El origen del conflicto: pbo radio y acusaciones cruzadas
La raíz de este enfrentamiento se encuentra en la lucha por el control de la planta transmisora del Morro Solar, desde donde se emite PBO Radio, propiedad de Butters. Belmont, a través de sus transmisiones en PBO Radio, lanzó acusaciones graves contra Butters, atribuyéndole una serie de delitos sin aportar pruebas, además de cuestionar su salud mental con calificativos considerados “altamente ofensivos” por la Sala de Apelaciones.
Inicialmente, en enero de 2025, un tribunal de primera instancia había condenado a Belmont a un año de prisión suspendida y al pago de 20 mil soles como indemnización. Sin embargo, la prescripción del delito de difamación agravada, debido a la edad de Belmont (77 años al momento de los hechos, lo que redujo los plazos de prescripción a la mitad), anularon la condena penal. Lo que no evitó que la justicia le diera la razón a Butters en cuanto a la reparación civil.
Un intento de 'combazo' y la prescripción en juego. Lo que pocos recuerdan es que Belmont intentó, según la denuncia de Butters, interrumpir la señal de PBO Radio llegando incluso a intentar romper los accesos de seguridad con una comba. Este incidente, lejos de solucionar el conflicto, lo exacerbó.
La Sala de Apelaciones, en su resolución, fue contundente al afirmar que las expresiones utilizadas por Belmont fueron “altamente ofensivas”, carentes de fundamento probatorio y “no se pueden admitir bajo ningún contexto”. Aunque la sala consideró que el fallo de primera instancia no ponderó debidamente la amplia difusión de los videos con las declaraciones de Belmont, rechazó la pretensión de Butters de obtener una indemnización de un millón de soles, finalmente fijando la reparación civil en 50 mil soles.
La defensa de Belmont, lejos de aceptar la derrota, ha recurrido a la Corte Suprema, buscando revertir la decisión de la Sala de Apelaciones. El recurso aún no ha sido calificado por la Sala Suprema Penal Permanente, por lo que la incertidumbre persiste. Las palabras de Belmont, grabadas en sus transmisiones de 2022 y 2023, – acusaciones de corrupción, vínculos con Odebrecht y coacción a jueces – quedan ahora como un recordatorio de la intensidad de esta batalla judicial.

Las frases que encendieron la polémica
Entre las declaraciones más controvertidas que motivaron la condena se encuentran, por ejemplo, la afirmación de que Butters “necesita un tratamiento psiquiátrico” y que ha “perdido algunas partes de la testosterona o de las células cerebrales” tras una operación. Otro ejemplo es su acusación de que Butters “puede manejar fiscales, presionar jueces” y que está “aliado con los saqueadores de la patria”.
El caso Belmont-Butters, más allá de la disputa personal, pone de manifiesto la fragilidad de la presunción de inocencia y la importancia de la responsabilidad en el uso de los medios de comunicación, especialmente cuando se difunden acusaciones graves sin el debido respaldo probatorio. La batalla legal, lejos de haber terminado, continúa librándose en las salas judiciales, dejando en el aire un interrogante: ¿hasta dónde puede llegar la libertad de expresión cuando se cruza con el derecho a la honra?