Bolaños: el supremo y la justicia, un juego de azar con el psoe en el centro
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, se muestra escéptico ante el veredicto del Tribunal Supremo en el caso Ábalos, pero no duda en defender la integridad de ambos juicios orales, el del Supremo y el de la Audiencia Nacional.
Un juicio en la encrucijada: la justicia bajo la lupa
Bolaños ha reiterado su convicción de que los tribunales, tanto el Supremo como la Audiencia Nacional, aplicarán la ley con rigor. Pero la insistencia en la ausencia de financiación irregular en el seno del PSOE, un tema que ya ha sido sometido a escrutinio por el Tribunal de Cuentas y auditorías internas, revela una estrategia de defensa que no deja de ser previsible.
La declaración del hermano de Koldo García, quien afirma haber recogido dinero en efectivo en la sede del PSOE, se ha convertido en un punto de fricción. Bolaños, con su habitual frialdad, la ha relegado a la valoración de los tribunales, subvirtiendo la narrativa de una posible trama. “Que los tribunales decidan”, ha dicho, con la precisión quirúrgica que caracteriza su discurso.

Cuentas validadas, auditorías exhaustivas: la defensa del gobierno
El ministro ha presentado un compendio de informes que, según su versión, demuestran la inexistencia de irregularidades. Tribunal de Cuentas, auditorías internas, externas… la lista de verificaciones es extensa, un intento de sofocar cualquier acusación de corrupción. No obstante, la sombra del caso Kitchen, con la posible implicación de cargos nombrados por el PSOE, persiste como un elemento de desconfianza.
Más allá de ábalos: la cúpula del interior
Bolaños no ha escudriñado directamente el caso de la cúpula del Ministerio del Interior durante el gobierno de Rajoy, pero su referencia al juicio de la Audiencia Nacional sugiere una preocupación latente. La paralelización de juicios, el Supremo y la Audiencia Nacional, parece una forma de señalar que la investigación no se limita al caso Ábalos, sino que podría extenderse a otros ámbitos.
Un gobierno que “asquea” la corrupción, pero no olvida sus orígenes
Con una ironía glacial, Bolaños ha admitido que los cargos provenientes del PSOE generan una mayor “avergencia”. Una declaración que, lejos de ser una admisión de culpa, es una crítica velada a la política de nombramientos. “Nos asquea y repugna todo tipo de corrupción”, ha afirmado, contrastando con la aparente calma y la defensa sistemática de su partido. Pero la verdad, como siempre, es mucho más compleja de lo que se pretende.”
