Bolsonaro desata la guerra en la agrishow: ataque a lula y defensa del agro
Ribeirão Preto, Sao Paulo – El candidato de ultraderecha Flávio Bolsonaro detonó este lunes un ataque directo contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el corazón del sector agropecuario brasileño, la Agrishow de Ribeirão Preto.

La agricultura, no una ‘villana’
Ante una multitud entusiasta que coreaba “Fuera, Lula”, el senador Bolsonaro desmintió rotundamente la idea de que la agricultura sea una fuerza destructora, una “villana” como ha sido calificada por el gobierno de Lula. En un discurso cargado de retórica, defendió la importancia vital de esta actividad económica, una que, según él, es una “solución” para el país y no un problema.
La intervención, que se produjo durante la inauguración de la feria, no tardó en tomar un tono crítico, con Bolsonaro acusando al presidente de mostrar una “falta de sensibilidad” hacia el sector y de tratarlo como “basura”. El senador denunció la insuficiencia de los 10.000 millones de reales anunciados por el gobierno para apoyar la compra de maquinaria agrícola, argumentando que las tasas de interés actuales dificultan el acceso al crédito para los productores.
La presencia de Tarcísio de Freitas, gobernador de Sao Paulo y aliado clave de Bolsonaro, reforzó la imagen del candidato como un defensor incuestionable del agro. La relación entre ambos se intensificó tras la decisión del expresidente Jair Bolsonaro de designar a su hijo como heredero político, en lugar de a él.
A pesar de que las encuestas arrojan un empate técnico entre ambos candidatos, Bolsonaro se erige como el favorito del sector, impulsado por la debilitación de los organismos de vigilancia ambiental durante el mandato de su padre. Al tiempo, Lula ha implementado políticas de crédito y recuperación de tierras, pero enfrenta el recelo de algunos sectores preocupados por su postura en materia ambiental.
La Agrishow, un evento de gran relevancia para la economía brasileña, se convirtió así en el escenario de una batalla campal entre dos visiones opuestas del futuro del país. El resultado de las elecciones de octubre, y el destino del agro brasileño, penden de un hilo. El escenario, sin embargo, es claro: la agricultura, en la retórica bolsonarista, es un motor de crecimiento, no un enemigo a combatir.
