Burruchaga se escurre el triunfo en houston: desperdició tres bolas de partido

La final del US Men's Clay Court Championships dejó un sabor amargo en la boca del argentino Román Burruchaga, quien vio como Tommy Paul le arrebataba la victoria en un dramático desenlace. Tras liderar el marcador con una ventaja considerable, el joven tenista sudamericano se desmoronó en los momentos clave, cediendo el título ante un Paul más sólido mentalmente.

Un primer set demoledor y la reacción de burruchaga

Un primer set demoledor y la reacción de burruchaga

El encuentro comenzó con un golpe anímico para Burruchaga, que fue sometido a un Paul implacable en el primer set, perdiendo con un contundente 6-1. La reacción, sin embargo, no tardó en llegar. Con una exhibición de tenis en el segundo set, Burruchaga se impuso con un claro 6-3, recuperando la confianza y demostrando que podía competir de tú a tú con el estadounidense. El control del saque y una mayor agresividad le permitieron revertir la situación y forzar un tercer set decisivo.

Pero la historia se torcería en el último capítulo. Burruchaga, con la oportunidad de sellar la victoria en su mano, desperdició tres bolas de partido, dejando escapar una oportunidad de oro que no volvió a tener. Paul, con la sangre fría que caracteriza a los grandes campeones, aprovechó el respiro para romper el impulso argentino y dominar el juego.

La remontada de Paul fue espectacular. Tras el 5-3 a favor de Burruchaga, el estadounidense se impuso en cuatro juegos consecutivos, igualando el marcador a 5-5. Un juego en blanco le dio la ventaja definitiva, y un último break sentenció el partido con un 7-5 final. La cifra habla por sí sola: un colapso mental que costó caro al argentino.

Este torneo, el único de tierra batida que se disputa en Estados Unidos, dejó a Burruchaga con la miel en los labios. A pesar de la derrota, el hijo del legendario futbolista Jorge Burruchaga, autor del gol que le dio a Argentina el Mundial de 1986, alcanza su mejor ranking ATP, situándose en el puesto 62. Una muestra de que, a pesar de este tropiezo, su futuro en el circuito profesional promete ser brillante, si logra templar su carácter en los momentos de máxima presión.