Chiapas: marcos denuncia la politización del dolor de las familias de desaparecidos

En medio de una creciente crisis de desapariciones forzadas en México, una voz resonó con contundencia desde Chiapas: la del capitán Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Su mensaje, pronunciado en el Cideci-Unitierra de San Cristóbal de las Casas, cortó de raíz el debate político, recordando a todos los actores involucrados que las víctimas “no son un número a manosear en los medios de comunicación, sino personas con nombre, historia y vínculos”.

La onu alza la voz, el gobierno responde con rechazo

La semana ha sido convulsa. El Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU ha anunciado su intención de llevar el caso de México ante la Asamblea General, alertando sobre 819 acciones urgentes documentadas entre 2012 y febrero de 2026 – un 38% del total global. La cifra, impactante, se ve agravada por las 40 nuevas solicitudes registradas solo en los últimos cinco meses. La respuesta del gobierno mexicano no se hizo esperar: un tajante rechazo a las acusaciones, calificando el informe de “tendencioso” y argumentando que el procedimiento internacional no se aplica en casos donde el Estado está actuando. Una defensa cuestionable, considerando la polarización que ha surgido entre la CNDH, que respalda la postura oficial, y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, que ve en el dictamen de la ONU una oportunidad de diálogo.

Marcos desvela la cooptación política de la búsqueda

Marcos desvela la cooptación política de la búsqueda

En este clima de tensión institucional, el capitán Marcos denunció una práctica alarmante: la utilización político-partidista de la lucha de los colectivos y organizaciones de búsqueda. Alertó sobre “intentos sistemáticos de cooptación, manipulación y silenciamiento”, advirtiendo que la resistencia genuina solo se mantiene cuando los movimientos son conscientes de su propia historia y objetivos. “Sólo así no se rinden, no se venden y no claudican”, sentenció.

Ayotzinapa: la herida abierta

Ayotzinapa: la herida abierta

El líder zapatista hizo una referencia directa y emotiva a los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, quienes llevan más de una década buscando justicia. La mención provocó una respuesta unánime: “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa”. La búsqueda de verdad y justicia, lejos de extinguirse, sigue siendo un motor de resistencia.

Un llamado a la unidad, sin imposiciones

Marcos cuestionó la idea de una “unidad incondicional”, advirtiendo que a menudo encubre intentos de imposición. Su propuesta fue clara: “El Común no es que todos se organicen igual, sino compartir el objetivo. Muchas luchas, muchos combates y una sola batalla”. Un reconocimiento a la diversidad de estrategias y enfoques, siempre bajo el paraguas de un objetivo común.

Mientras el debate burocrático se extiende en foros internacionales y comisiones gubernamentales, las familias buscadoras continúan su labor incansable. El EZLN ha elegido, una vez más, estar del lado de quienes cavan en la tierra, buscando respuestas que aún no llegan. La rebeldía, a veces, se encuentra no en las palabras, sino en el silencio obstinado de quienes no se rinden.