Chile lucha contra el aire tóxico: desigualdades y leña humeda bloquean el progreso
Chile ha logrado avances significativos en la calidad del aire en las últimas dos décadas, pero la batalla por un ambiente limpio aún no ha terminado. Un reciente estudio de la Universidad de Chile, el CR2, el Ministerio del Medio Ambiente y la UDD revela que, a pesar de la reducción de contaminantes como el PM2.5, el sur del país y zonas industriales siguen sufriendo graves problemas ambientales.
La leña humeda: un legado difícil de romper
El informe desvela que el uso intensivo de leña húmeda en la Araucanía y regiones vecinas persiste como la principal causa de contaminación atmosférica. Kevin Basoa, del CR2, apunta a que la regulación sobre este combustible, tradicional y arraigado en la identidad de muchas comunidades, no se aplica de manera efectiva, lo que dificulta la transición hacia alternativas más limpias. La geografía del sur, combinada con la estabilidad atmosférica inducida por el Pacífico, agrava la dispersión de los contaminantes, creando un círculo vicioso.

Zonas de sacrificio: un problema que persiste en el norte
En el norte y centro del país, las llamadas “zonas de sacrificio” continúan presentando desafíos. Aunque los niveles de dióxido de azufre (SO₂) han disminuido, episodios de contaminación aguda, como los que se han registrado en Coronel y Talcahuano, demuestran que la situación es más compleja de lo que aparenta. Esto obliga a medidas de restricción, como las que se detallan a continuación.

El estado de la calidad del aire en antofagasta (24 de abril de 2026)
Índice de Calidad del Aire (ICAP): En Antofagasta, la situación es buena: MP2.5 a 11 µg/m3 (ICAP 22), MP10 a 33 µg/m3 (ICAP 25) y SO2 a 0.2 µg/m3. Sin embargo, la restricción de vehículos sin sello verde en el Anillo Vespucio se mantiene, afectando significativamente al transporte. Además, se prohíbe el uso de calefactores a leña en Santiago y comunas aledañas, un endurecimiento que, inevitablemente, genera malestar.
Medidas de control: un enfoque firme y preciso
Restricciones Vehiculares: Se exigen sellos verdes para los vehículos, con sanciones severas para aquellos que incumplan. Los vehículos antiguos, incluso con sello verde, son objeto de restricciones. Camiones que transportan carga sin sello verde también quedan excluidos. La imposición de estas medidas, aunque necesaria, expone las tensiones entre la protección ambiental y las necesidades de la población.
Prohibiciones Ambientales: Se prohíbe la quema de hojas y basura en la Región Metropolitana, una medida que, si bien es lógica, no resuelve la raíz del problema: la dependencia de combustibles contaminantes. La venta de leña seca también está restringida, obligando a los consumidores a buscar alternativas.
Más allá de los índices: la necesidad de una visión integral
La monitorización del ICAP es solo un componente de la ecuación. Es imperativo abordar las causas subyacentes de la contaminación, incluyendo la falta de inversión en energías renovables y la necesidad de un cambio cultural en relación con el uso de combustibles contaminantes. La calidad del aire no es un lujo, sino un derecho fundamental. Y en Chile, aún queda mucho por hacer para garantizarlo, aunque la evidencia de los últimos años sugiere que la voluntad política existe, aunque a un ritmo demasiado lento.
