Se silencia una voz clave: muere el historiador miguel ángel de marco
Buenos Aires se despoja
de una de sus mayores autoridades en historia argentina. Miguel Ángel De Marco, figura central en el análisis del siglo XIX y biógrafo de figuras clave de la nación, falleció este lunes a los 86 años, dejando un vacío en el estudio y la divulgación de nuestro pasado.Un legado de rigor y pasión por la historia
De Marco, nacido en Rosario en 1939, dedicó su vida a desentrañar las complejidades de la historia política y militar argentina, especialmente durante el siglo XIX. Su prolífica obra, que abarca numerosos libros y artículos, no solo se limitó a la investigación académica, sino que también buscó acercar el pasado a un público más amplio, una labor que lo consagró como un referente en la divulgación histórica. Su compromiso con la precisión y la profundidad lo llevaron a ser reconocido con prestigiosos galardones, incluyendo la Mención de Honor General José de San Martín y los premios «Doce de Octubre» y «Del Mar».
Pero hay un detalle que define la grandeza de su obra: su capacidad para conectar los hechos históricos con el presente. En una entrevista reciente, De Marco afirmaba que la historia no es una ciencia exacta, sino una construcción a partir de las experiencias humanas. Esa perspectiva, lejos de diluir el rigor, enriqueció su análisis y lo hizo accesible a lectores de diversos perfiles.

Roca y alberdi: una visión de estado
Uno de los aspectos más destacados de su obra es la biografía de Juan Manuel de Rosas, a quien contextualizó en el pensamiento de Juan Bautista Alberdi. De Marco argumentaba que Roca fue el verdadero intérprete de las ideas alberdianas, materializándolas en la construcción del Estado moderno argentino. “Roca fue la figura que puso en plena práctica las ideas de Alberdi, con los medios de la época,” afirmaba el historiador, subrayando la importancia de comprender la gestión de Roca en su contexto histórico.
Su análisis no rehuyó la controversia, abordando la estigmatización contemporánea de Roca y contextualizando las decisiones tomadas durante su gobierno, incluyendo la campaña contra los pueblos originarios, que, según De Marco, respondía a temores fronterizos y a la necesidad de garantizar el desarrollo del país.
Más allá de su labor académica, De Marco también desempeñó importantes roles en medios de comunicación, dirigiendo la edición de La Capital de Rosario y colaborando con prestigiosos diarios nacionales. Su versatilidad y rapidez en la escritura, producto de su experiencia periodística, le permitieron transmitir su conocimiento de manera clara y concisa.
Quedan ahora proyectos inconclusos, como la biografía de Juan Bautista Alberdi y sus propias memorias, un legado que, sin duda, continuará inspirando a las futuras generaciones de historiadores. La partida de Miguel Ángel De Marco marca el final de una era, pero su obra perdurará como un faro para entender la compleja y apasionante historia argentina. La cifra habla por sí sola: una vida dedicada a iluminar el pasado para comprender el presente.