Daloar desafía al sector: ‘the occultist’ y la apuesta indie contra la ia
El estudio español DALOAR ha lanzado ‘The Occultist’, un juego de terror que busca demostrar que la calidad artística trasciende las fórmulas y los presupuestos. Tras cinco años de desarrollo y con una treintena de profesionales, el proyecto se lanza al mercado en un momento de profunda transformación para la industria del videojuego.
Un pequeño estudio, grandes ambiciones
El CEO de DALOAR, David Lorenzo, reconoce con una mezcla de euforia y pragmatismo que su equipo ha intentado “hacer algo a la altura de lo que se estila internacionalmente”, desafiando así la lógica de un sector que, según sus propias palabras, se encuentra en una espiral descendente. La irrupción de la inteligencia artificial generativa, lejos de ser vista como una amenaza, es percibida por Lorenzo como una herramienta, aunque con cautela: “Nuestro trabajo es puramente artesanal”.
Lorenzo desvela una realidad incómoda: la guerra de precios entre las grandes compañías de videojuegos, alimentada por adquisiciones agresivas y salarios desorbitados para los ingenieros más talentosos, ha creado un sistema de jerarquías y desigualdades que, afortunadamente, DALOAR ha logrado evitar. “No es el caso de DALOAR”, afirma con firmeza. “Hemos mantenido un espíritu de equipo y una estructura más horizontal.”
El camino de ‘The Occultist’ será arduo. La industria, marcada por recientes despidos masivos en gigantes como Activision Blizzard, se enfrenta a una burbuja especulativa que podría estallar en cualquier momento. Lorenzo lo advierte con la seriedad que merece: “Si no ha estallado ya, poco falta”.

La ia: un arma de doble filo
La irrupción de la IA generativa ha cambiado el juego, sin duda. Aunque algunos estudios ya están explorando su uso para agilizar procesos creativos, Lorenzo se muestra escéptico: “Hay juegos creados al cien por cien con inteligencia artificial. y eso sí que no”. El creador defiende la importancia del “pósito” que los humanos dejan en sus creaciones, una huella que, según él, ninguna IA puede replicar. “No se trata de demonizar la tecnología, sino de proteger lo que hace único a nuestros juegos”, sentencia.
DALOAR, que comenzó su proyecto hace cinco años con apenas cuatro personas y que ha crecido hasta superar la treintena gracias a la financiación, se enfrenta ahora a la prueba definitiva. El estudio ha conseguido respaldo de las administraciones y fondos privados, lo que le permitirá anunciar un nuevo título en poco menos de un año. Pero la verdad es que, según reconoce Lorenzo, “uno tiene que adaptarse a lo que tiene”.
