Bolívar busca un nuevo técnico: mosquera y gorosito en la mira
El Club Bolívar ha acelerado su búsqueda de un nuevo entrenador tras la abrupta salida de Flavio Robatto. La ‘academia’ se enfrenta a la urgencia de encontrar un líder capaz de reactivar el proyecto y, por ello, ha abierto su agenda a opciones con experiencia y conocimiento del fútbol peruano.
Mosquera, un nombre con historia y sombras
Según fuentes cercanas a la institución, los nombres de Roberto Mosquera y Néstor Gorosito han sido puestos en consideración. Mosquera, un rostro familiar en el panorama deportivo, regresa con un bagaje considerable, marcado por su paso exitoso en Jorge Wilstermann, donde lideró una campaña sorprendente en la Copa Libertadores. Sin embargo, su trayectoria también está teñida por recientes fracasos, incluyendo un descenso con Royal Pari que dejó una imagen cuestionable.
La llegada de Mosquera a Bolivia generó una gran expectativa, pero no logró replicar su éxito anterior. Su libreto de juego, valorado por su profesionalismo, no fue suficiente para superar los desafíos de la época. Ahora, Bolívar analiza con detenimiento su perfil, conscientes de que la experiencia no es garantía de resultados.

Gorosito, la opción ‘segura’ con un pasado controvertido
Por otro lado, Néstor Gorosito se presenta como una alternativa más sólida, aunque no exenta de controversias. Su nombre ha circulado en los despachos de la ‘academia’ tras la confirmación de la salida de Robatto. La rapidez con la que fue considerado sugiere que la directiva busca un técnico con un perfil más definido y con mayor capacidad de reacción.
A pesar de su reputación, Gorosito cuenta con una amplia trayectoria en el fútbol peruano. Pero la reciente inactividad como entrenador, sumada a sus experiencias pasadas con resultados negativos, genera cierta cautela en la dirección técnica. No es un proyecto fácil; el club debe sopesar cuidadosamente los riesgos y las posibles recompensas.
La decisión final recae
en la directiva de Bolívar, quienes se encuentran en una posición delicada. La necesidad de encontrar un nuevo entrenador es apremiante, pero la elección debe ser el resultado de un análisis exhaustivo y sin prisas. La presión es máxima: la afición exige soluciones y los resultados no pueden esperar.