Verstappen sorprende en barcelona: colapinto desvela el desastre técnico de alpine

Max Verstappen, con una sonrisa que anunciaba victoria, fue testigo de una explosión de banderas albicelestes en el fan zone del Gran Premio de Barcelona. No era un gesto de mera simpatía, sino una avalancha de apoyo para Franco Colapinto, el joven piloto argentino que se había posicionado como el tercer piloto local ante la impresionante presencia de aficionados de su país.

Un brote de fervor inusitado

La escena, digna de una película, fue la primera de muchas. Verstappen, visiblemente sorprendido por la magnitud del apoyo a Colapinto, soltó una pregunta casi sarcástica: “No estoy seguro de si estamos en España o Argentina”. Y, efectivamente, la atmósfera era claramente argentina. Colapinto, por su parte, agradeció la hospitalidad con una modestia que solo parecía intentar ocultar la evidente magnitud del impacto. “Gracias por venir. ¡Está lleno de banderas argentinas!”, exclamó, mientras las gradas coreaban su nombre.

De la euforia a la frustración: el viernes negro de alpine

De la euforia a la frustración: el viernes negro de alpine

Pero la alegría argentina se esfumó rápidamente. El desempeño de alpine, y en particular el de Colapinto, fue desastroso en los entrenamientos. El piloto de 23 años terminó en la décima posición en el primer ensayo, en la quinceava en el segundo y en la catorceava en el tercero. Sus compañeros de equipo, Pierre Gasly e Isack Hadjar, no fueron mucho mejores, terminando en el decimoséptimo y decimoctavo lugar respectivamente. Un viernes que, según palabras del propio Colapinto, “se complicó”.