Disparos en cena de correspondientes: trump y sheinbaum envían mensajes de respeto tras tiroteo

Washington, 25 de abril – Un tiroteo durante la tradicional cena anual de corresponsales de la Casa Blanca ha sacudido la capital estadounidense, obligando a la evacuación del presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump, así como a otros altos cargos.

Un evento inesperado en el hilton

La tensión se palpaba en el aire del hotel Hilton de Washington cuando, de repente, se escucharon disparos provenientes del exterior del salón de baile donde se celebraba la cena. La escena, descrita por este corresponsal de EFE presente en el evento, fue de absoluto pánico: los ocupantes de la mesa presidencial fueron retirados a un lugar seguro, mientras que miembros del Servicio Secreto desplegados con rifles de asalto pedían a los asistentes que se refugiaran.

La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, no tardó en expresar su respeto por el presidente Trump y su esposa, en un mensaje publicado en X. “Qué bueno que el presidente Trump y su esposa se encuentren bien, tras los recientes acontecimientos. Le enviamos nuestro respeto. La violencia no debe ser nunca el camino”, escribió la mandataria, dejando claro un mensaje de condena a la escalada de violencia.

Detenido el tirador y recomendación de trump

Detenido el tirador y recomendación de trump

Según el Servicio Secreto, Trump, Melania Trump y otros funcionarios evacuados se encontraban bien. La investigación, en colaboración con la Policía Metropolitana de Washington, se centra en un incidente con armas de fuego detectado en un control de seguridad del hotel. El propio Trump, a través de su plataforma Truth Social, confirmó la detención del tirador, añadiendo que había recomendado no suspender el evento, aunque se guiaron “completamente por las autoridades”.

La cena de la WHCA, la primera que Trump asistía como presidente, había reunido a periodistas, representantes gubernamentales y figuras clave del poder estadounidense. Un evento que, en lugar de celebración, se convirtió en un recordatorio brutal de la fragilidad de la seguridad y la necesidad de abordar la problemática de la violencia armada en el país.

La cifra exacta de asistentes aún no se ha determinado, pero la magnitud del incidente ha generado una ola de preocupación en la Casa Blanca y en la diplomacia bilateral. Lo que nadie cuenta es la rapidez con la que se movilizaron las fuerzas de seguridad, un reflejo de la gravedad de la situación. Y lo más importante, la necesidad de reflexionar sobre las consecuencias de la polarización y la proliferación de armas.