El crudo ruso dispara: guerra en oriente medio y el bolsillo de moscú
El precio del petróleo en Rusia se ha disparado a 58.850 rublos por tonelada, un aumento de 32.000 rublos en abril, impulsado por la prolongada crisis en Oriente Medio y la presión sobre el suministro global.
Una escalada de precios sin precedentes
La subida, que se traduce en un aumento de 406 dólares por tonelada, refleja la volatilidad del mercado energético tras el mes y medio de conflicto en la región. El diario Kommersant revela que los precios en Siberia Occidental han alcanzado los 58.850 rublos, un valor que no se veía desde 2009, gracias a una demanda voraz de los importadores asiáticos.
Pero la historia no termina ahí. El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha exacerbado la situación, elevando los costos de transporte y generando una brecha significativa entre el precio de exportación (19.000 rublos, o 241 dólares) y el de consumo interno.

El factor ormuz y la disrupción logística
La consultora Argus señala un incremento de 11.400 rublos (145 dólares) en el transporte del crudo Ural a través de puertos como Primorsk y Novorossisk, alcanzando los 77.870 rublos (99 dólares) por tonelada el 2 de abril. Un aumento atribuido a la subida del crudo Brent, que ha experimentado un salto de 17 dólares en un solo día, situándose en 142 dólares por barril –el nivel más alto desde 2008.
Analistas advierten sobre la complejidad del mercado. El crudo Ural en los puertos del Báltico alcanzó los 116,05 dólares por barril el 2 de abril, un incremento de 21,83 dólares respecto a la semana anterior. Este escenario favorece, sin duda, a las petroleras rusas, aunque la temporalidad de la crisis es un factor a tener en cuenta.
Beneficios para las refinerías: el desfase en los precios
Si bien la prensa rusa celebra este momento favorable, se señala que los mayores beneficiarios son las empresas dedicadas a la refinación del petróleo. El ingreso por la venta de crudo tiene un desfase de tres meses, debido a que los contratos se basan en precios promedio de semanas o meses, lo que significa que los precios oficiales, como el de los Urales, reflejan datos atrasados. Además, el tiempo de transporte influye significativamente en el precio final.
Las cifras hablan por sí solas: en marzo, los ingresos por venta de petróleo y gas ascendieron a 617.000 millones de rublos (7.844 millones de dólares), un aumento de casi 200.000 millones de rublos (2.542 millones de dólares) respecto al mes anterior. Sin embargo, las ventas en marzo representaron una caída del 43% interanual, según el Ministerio de Finanzas. A pesar de esta contracción, los ingresos por el sector energético siguen siendo una fuente vital para el presupuesto federal ruso.
