El petróleo ruso desborda: subida implacable y desajuste con la demanda
El mercado petrolero ruso está experimentando una escalada de precios sin precedentes. En abril, la tonelada de crudo alcanzó los 58.850 rublos, un salto de 32.000 rublos respecto al mes anterior, reflejo directo del caos persistente en Oriente Medio.
Desgaste en las finanzas rusas: un impacto más profundo de lo previsible
La subida, especialmente pronunciada en Siberia Occidental, hasta los 58.850 rublos por tonelada, se ve exacerbada por el cierre del estrecho de Ormuz y el consecuente aumento en los costos de transporte. La consultora Argus revela un descuento de exportación de 19.000 rublos (241 dólares) por tonelada – el máximo desde 2009 – que contrasta brutalmente con el 5.500 rublos de marzo. Esta disparidad, impulsada por la voracidad de la demanda asiática, es la clave del problema.
El incremento del petróleo de los Urales, transportado a través de Primorsk y Novorossíisk, alcanzó los 77.870 rublos (99 dólares) el 2 de abril, según datos de Argus. Pero ojo, este precio no se refleja en la realidad económica rusa. La consultora estima un aumento de 11.400 rublos (145 dólares) en el transporte.

Beneficios concentrados: las refinerías en el punto álgido
Los analistas atribuyen la subida a la demanda de Asia-Pacífico y a la crisis en Oriente Medio. Pero la verdadera preocupación reside en el desfase entre los precios de los contratos – promedios de semanas o meses – y los precios oficiales, que se calculan con datos retrasados. Esto significa que los ingresos reales del sector aún no se materializan plenamente en el presupuesto federal.
En marzo, la venta de petróleo y gas aportó 617.000 millones de rublos (7.844 millones de dólares), casi 200.000 millones (2.542 millones de dólares) más que en febrero. Sin embargo, a pesar de este incremento, las ventas de marzo representaron una caída del 43% interanual. Un dato alarmante que revela la fragilidad de la economía rusa frente a las fluctuaciones del mercado energético.
A pesar de la caída en las ventas, las petroleras rusas se benefician enormemente de los altos márgenes de beneficio, con las refinerías como principales beneficiarias. La prensa rusa confirma esta situación, aunque con cautela, reconociendo la temporalidad de la coyuntura. El cierre del estrecho de Ormuz y la inestabilidad geopolítica, factores que influyen directamente en el precio del crudo, son elementos que no se pueden predecir.
