El santoral católico, un legado de virtudes y buenas acciones

La Iglesia católica conmemora cada día a los hombres y mujeres que destacaron por su virtud, su dedicación al prójimo y su elevada moral. Estos personajes, conocidos como santos, son recordados en el santoral, un calendario que lista los nombres de aquellos que fueron canonizados o beatificados por la autoridad eclesiástica.

El proceso para ser beatificado y canonizado

El proceso para ser beatificado y canonizado

La Iglesia católica y ortodoxa utilizan la canonización para declarar santo a una persona ya fallecida. Esto implica incluir su nombre en el santoral y el permiso de venerarla, reconociendo su poder ante Dios. A lo largo de la historia, se han abierto procesos para santificar a diversas figuras, cada uno con su propia historia y motivaciones.

En el catolicismo, la investigación para santificar a alguien es exhaustiva y se divide en cuatro vías: virtudes heroicas, martirio, causas excepcionales y ofrecimiento de la vida. Además, es requisito que la persona a santificar haya realizado al menos dos milagros (o uno en caso de ser mártir). La canonización se produce mediante una solemne declaración papal y se le asigna un día de fiesta para la veneración litúrgica.