Embarazo adolescente en república dominicana: persistente y alarmante
El embarazo adolescente continúa siendo un problema crónico en República Dominicana, a pesar de la reciente disminución en la cantidad de embarazos en ese grupo de edad. Según datos preliminares de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en 2025 se registraron 16,481 embarazos en adolescentes entre 10 y 19 años, lo que representa el 19.31% del total de 85,333 embarazos en mujeres entre 10 y 49 años.
La proporción sigue siendo alarmante
La cifra ilustra la persistencia del fenómeno, que deja a República Dominicana entre las naciones con mayor tasa de fecundidad adolescente en América Latina, con 77 nacimientos por cada 1,000 mujeres en ese rango de edad. Las autoridades reconocen que, pese a la reducción reciente, la problemática se mantiene: el 20% de las mujeres de 15 a 19 años ya es madre o está embarazada, según UNICEF.
La distribución geográfica de los embarazos es desigual, con provincias como Peravia, Monte Plata, Bahoruco y Espaillat registrando las cifras más elevadas. El Ministerio de la Juventud identificó factores como el nivel educativo, la cultura, las condiciones sociales y el acceso a servicios de salud como influyentes directamente en la incidencia de estos embarazos.

Especial preocupación por la mortalidad materna
La mortalidad materna permanece como uno de los indicadores más graves relacionados con la maternidad adolescente, lo que refuerza la urgencia de una respuesta amplia. Los partos vaginales representaron el 21.86% de los embarazos adolescentes, mientras las cesáreas y los abortos alcanzaron el 17.89% y el 15.93%, respectivamente.
UNICEF enfatiza la necesidad de atender el embarazo adolescente en el país, destacando la urgencia de fortalecer la educación sexual y ampliar las oportunidades para niñas y adolescentes. La organización internacional advirtió que 1 de cada 5 adolescentes ya es madre o está embarazada.
Las autoridades locales y los organismos internacionales coinciden en que sólo una política pública integral, acompañada de educación sexual basada en pruebas y acceso efectivo a servicios de salud, puede modificar la tendencia. El Ministerio de la Juventud insiste en la importancia de promover la conciencia social, facilitar el acceso a métodos anticonceptivos y reducir los matrimonios tempranos.
La persistencia del embarazo en adolescentes, la elevada incidencia en ciertas provincias y las consecuencias sociales y sanitarias continúan afectando a miles de familias en el país. El reto, explican expertos y organismos, pasa por implementar intervenciones estructurales que permitan una transformación sostenible del panorama actual.