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Roscoe, el gran danés que alivia el dolor de vanessa williams en londres

El duelo por la pérdida de su madre, ocurrido en Londres durante la temporada de “The Devil Wears Prada”, ha sido un golpe durísimo para Vanessa Williams. Pero en medio de la adversidad, un gigante peludo se ha convertido en su inesperado salvavidas emocional: Roscoe, su gran danés de seis años.

Un compañero inseparable en el west end

Desde el primer día, Roscoe ha sido una presencia constante en el Dominion Theatre, acompañando a Williams a cada función. No se trata solo de un perro; es un apoyo terapéutico, una fuente de consuelo tanto en el escenario como tras bambalinas. La actriz, que interpreta a la icónica Miranda Priestly, ha revelado a HELLO! Magazine la importancia vital de Roscoe en su proceso de duelo. El animal, con su etiqueta azul de animal de apoyo emocional, una figura en auge aunque aún no reconocida legalmente en el Reino Unido, tiene acceso a zonas restringidas, facilitando su presencia en el teatro.

Más que un perro: un vínculo inquebrantable

Más que un perro: un vínculo inquebrantable

La pérdida de su madre, seguida poco después por el fallecimiento de su otra gran danesa, fue un mazazo devastador. Pero Williams, con una determinación admirable, no faltó a una sola función. “Roscoe me ayuda en mi bienestar mental”, confiesa, subrayando cómo el trabajo sobre el escenario, combinado con la presencia de su fiel compañero, le ha permitido mantener la concentración y una distracción necesaria en un momento tan delicado. “No está acostumbrado a estar solo, necesita mucha atención”, añade, revelando la naturaleza dependiente y afectuosa del animal.

De westchester a londres: adaptando la vida a un gigante

De westchester a londres: adaptando la vida a un gigante

La transición de Westchester, donde la familia disfrutaba de más de cuatro hectáreas y media de terreno, a la vibrante vida urbana de Londres ha supuesto un cambio radical tanto para Roscoe como para Williams. El gran danés, un “perro de campo” por naturaleza, se ha adaptado notablemente a los paseos por St Giles, cerca del teatro, aunque la actriz bromea sobre los comentarios que recibe: “Escucho ‘¡Eso es un caballo!’ casi todos los días”. A pesar de su imponente tamaño, Roscoe es un gigante gentil, nunca agresivo, y su lealtad incondicional se ha convertido en un refugio invaluable para Williams.

Un rescate que se multiplica: la tradición de gentle giants

La conexión de Williams con los grandes daneses no es casualidad. Inspirada por su colega América Ferrera, quien introdujo a Lucy, una gran danesa rescatada, en la serie “Ugly Betty”, Williams contactó con Burt Ward, el icónico Robin de la serie “Batman y Robin” y director de Gentle Giants Rescue and Adoptions en California. Así, Willa fue la primera en unirse a la familia, seguida por Roscoe, consolidando una tradición de rescate de grandes daneses que ahora se extiende hasta el corazón de Londres, donde el duelo se enfrenta a la lealtad de un compañero de cuatro patas.

Williams, divorciada desde 2021, ha encontrado en Roscoe un puente para establecer nuevas conexiones en la capital británica, incluso forjando amistades con otros amantes de los grandes daneses. El futuro, a pesar de las pérdidas, se vislumbra con optimismo, con planes de llevar “The Devil Wears Prada” a Broadway y la anticipación del estreno de la esperada secuela cinematográfica. Pero por ahora, la actriz se centra en disfrutar de la compañía de su fiel compañero, un recordatorio constante de que, incluso en los momentos más oscuros, el amor y la lealtad pueden encontrarse en los ojos de un gran danés.