Esteban: la ley es para cumplirse, incluso para eta
Aitor Esteban, líder del PNV, ha abordado la polémica situación de los presos de ETA en semilibertad, defendiendo la aplicación de la legislación vigente pese a las comprensibles quejas de las víctimas. Una declaración que, inevitablemente, avivará el debate sobre la justicia y la memoria en el País Vasco.
Un dolor que no cesa, una ley que debe aplicarse
En una entrevista concedida a El Correo, Esteban se mostró empático con el sufrimiento de las víctimas del terrorismo, reconociendo que “ese dolor nunca va a desaparecer”. Sin embargo, insistió en que “también entiendo que hay una legislación y está para que se aplique. Tampoco creo en la revancha”. Un mensaje directo que busca desactivar la escalada de tensiones generada por los recientes permisos concedidos a históricos dirigentes de ETA, como Txeroki o Anboto, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
La decisión de aplicar este artículo, según Esteban, cuenta con el respaldo de los órganos técnicos de las prisiones. “Sí que no se casan con nadie”, enfatizó, defendiendo la imparcialidad de la evaluación que ha llevado a estas resoluciones.

El gobierno vasco, buscando un respiro
Pero hay un detalle que Esteban no oculta: el Gobierno Vasco ha percibido una oportunidad en esta situación. Reconoció un “impulso” para “normalizar la situación y quitar un frente de tensión que a la izquierda abertzale le apretaba”. Una “piedra en el zapato”, como él mismo lo describió, que ahora parece haberse quitado de en medio. La estrategia, en definitiva, parece apuntar a reducir la presión sobre sectores nacionalistas vascos.
¿Un aberri eguna para todos?
En otro orden de cosas, Esteban proyectó una visión ambiciosa para el Aberri Eguna, el Día de la Patria vasca que se celebra este domingo. Su aspiración es que, en un futuro, este día sea “no solo de los abertzales sino de todos los vascos”, celebrándose “por toda la comunidad vasca más allá del sentimiento nacional”. Una meta que, de lograrse, implicaría un cambio significativo en la percepción y el alcance de esta festividad, que actualmente dista mucho de ser comparable al Día de Asturias.
Sin embargo, Esteban fue claro al señalar que, aunque existe un “sentido de reivindicación”, un país “no es solo el territorio sino también las personas y los valores”. Y en este punto, se distanció de Bildu: “Desde luego los valores y el país de futuro que proponemos no es el mismo que el de Bildu. Por eso sería ir muy de puntillas el hacer algo conjunto”.
La gestión de los presos de ETA y la aspiración de un Aberri Eguna inclusivo son, en definitiva, dos frentes donde el PNV se enfrenta a un complejo equilibrio entre la reivindicación nacionalista y la necesidad de construir consensos en una sociedad marcada por profundas heridas.