Ett: contratos de puesta a disposición a por encima de los 4,3 millones en 2025 – un mercado en expansión

El sector de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) en España se prepara para un año récord, con un despliegue de 4,36 millones de contratos de puesta a disposición (CPDs) previsto para 2025, según la patronal Asempleo. Una cifra que supera con creces los 4 millones de 2024 y que revela una necesidad empresarial de flexibilidad que, lejos de disminuir, se intensifica.

Un crecimiento impulsado por la reforma laboral

La progresión en la contratación anual tras la reforma laboral de 2022 ha sido notable, escalando desde los 3,6 millones de contratos en aquel entonces hasta esta estimación de 4,36 millones. Un aumento que, según Asempleo, no se ha visto igual desde 2021, evidenciando una dinámica que se consolida como norma.

Pero hay un detalle crucial: la proyección para 2025 aún se ve afectada por una “inconsistencia estadística” que también afecta a 2024. Esta peculiaridad, que impide una comparativa homogénea, complica el análisis por sectores y comunidades autónomas, generando una incertidumbre que, por ahora, se mantiene. La información es, en esencia, provisional.

Flexibilidad como necesidad estratégica

Flexibilidad como necesidad estratégica

De los contratos proyectados, 2,4 millones son iniciales, representando un 4,8% más que en el ejercicio anterior. Un dato que subraya la importancia de las ETT como puente entre la oferta y la demanda de talento, especialmente en contextos de producción, fijos discontinuos y, sorprendentemente, en la gestión de proyectos con alta variabilidad. Asempleo destaca que estas empresas operan donde las empresas necesitan una respuesta rápida y adaptable, una capacidad de reacción que la contratación tradicional a menudo no puede ofrecer.

Perspectivas para 2026: crecimiento continuado

Los primeros datos de 2026 apuntan a un crecimiento del 2,6% en los contratos con 236.269 CPDs. Una cifra que, si se confirma, consolidaría la tendencia ascendente del sector. El presidente de Asempleo, Andreu Cruaías, enfatiza que las ETT siguen siendo una herramienta esencial para las empresas y los trabajadores, operando bajo un marco regulatorio exigente – y, por ende, transparente – que garantiza la seguridad jurídica. La temporalidad, lejos de ser una anomalía, es una característica estructural de la economía española, especialmente en sectores estacionales y con picos de actividad.

La cifra habla por sí sola: La demanda de flexibilidad no es un capricho, es una necesidad. Las ETT, con sus complejidades, son el canal a través del cual las empresas la canalizan – y los trabajadores, a menudo, la aprovechan. Es un sistema inherentemente volátil, sí, pero también esencial para la adaptación del mercado laboral a las fluctuaciones económicas.