Feijóo exige elecciones tras la condena a ábalos: ¿hasta cuándo?
La tensión política en España se dispara tras la sentencia que condena a José Luis Ábalos, exministro de Transportes, a 24 años de prisión en el caso de las mascarillas. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ha intensificado su ofensiva contra el Gobierno de Pedro Sánchez, exigiendo un adelanto electoral y cuestionando la capacidad de sus socios para sostener el ejecutivo.

La sentencia ábalos: un golpe al tablero político
La condena a Ábalos, mano derecha de Sánchez y artífice de una moción de censura que derrocó al gobierno anterior, supone un terremoto en el panorama político español. Feijóo lo ha calificado como “la situación más grave” que ha vivido España, señalando la incompatibilidad de mantener en funciones a un gobierno con un número dos condenado por corrupción. “¿Qué necesitan para retirar el apoyo al Gobierno?”, preguntó el líder de la oposición en una rueda de prensa, mostrando una creciente presión para forzar la convocatoria de elecciones anticipadas.
La cifra habla por sí sola: 24 años de cárcel para un exministro que, según la sentencia, se benefició de irregularidades en la contratación de material sanitario durante la pandemia. Pero lo que nadie cuenta es el impacto que este fallo judicial tiene en la credibilidad del actual ejecutivo, ya que Ábalos impulsó un cambio de gobierno que, según Feijóo, se basó en la desestabilización y no en el consenso.
Desde la sede nacional del PP, Feijóo ha insistido en que la situación es insostenible y que el país necesita una solución urgente. La oposición no cesa en su ataque, acusando al Gobierno de mantener una política de impunidad y de proteger a sus allegados. La pelota está ahora en el tejado de los socios del Gobierno, que deberán decidir si mantienen su apoyo al ejecutivo a pesar de la gravedad de la situación.
La insistencia de Feijóo en la convocatoria de elecciones refleja una estrategia clara: aprovechar el desgaste del Gobierno y la desconfianza ciudadana para impulsar una victoria electoral. Pero la decisión final recae en Pedro Sánchez, quien deberá sopesar las consecuencias políticas de su respuesta ante esta crisis.
