Galicia arde: incendios obligan a evacuar a decenas y amenazan núcleos

El cielo sobre Galicia se tiñó de negro este jueves mientras los incendios forestales, impulsados por fuertes vientos y altas temperaturas, se extendían sin control, obligando a la Guardia Civil a desalojar a trece personas y llevando a la Xunta a decretar el nivel 2 de emergencia en Ponteareas. La situación, crítica, ha provocado cortes de carreteras y ha afectado incluso a las operaciones en el Aeropuerto de Vigo.

Dos focos se unen en a laracha, desencadenando una evacuación masiva

El epicentro de la emergencia se encuentra en A Laracha y Carballo, donde dos incendios, iniciados a las 13:13 y 14:01 horas respectivamente, han convergido, formando un frente de llamas que supera los dos kilómetros de longitud. Goxán de Arriba y Outeiro, en la parroquia de Caión, fueron los primeros en ser evacuados, ante el avance imparable del fuego que devora monte arbolado y matorral. La Guardia Civil ha desplegado una importante dotación de recursos – cuatro agentes, una brigada, una motobomba, dos técnicos, un helicóptero, tres unidades técnicas de apoyo y cuatro aviones– para intentar controlar la situación, pero la intensidad del viento complica las labores de extinción. La DP-1909, la carretera que une Caión con A Laracha, permanece cortada al tráfico debido a la densa humareda.

Ponteareas en alerta máxima: el fuego se acerca a pazos de borbén

Ponteareas en alerta máxima: el fuego se acerca a pazos de borbén

Pero hay un detalle que agrava aún más el panorama: en Ponteareas, otro incendio ha calcinado al menos 20 hectáreas de terreno y ha obligado a la Xunta a declarar la situación 2 de emergencia. Las llamas, iniciadas a las 14:47 horas en la parroquia de Ribadetea, amenazan ahora al núcleo de O Galleiro, en la parroquia de Nespereira, y a la vecina localidad de Pazos de Borbén. La cifra habla por sí sola: quince brigadas, diez agentes y un técnico, con siete camiones motobomba y una pala mecánica, además del apoyo aéreo de dos helicópteros y tres aviones, se encuentran movilizados para frenar su avance. La espesa columna de humo, que afecta a Monte Galleiro, ha llegado hasta las inmediaciones del Aeropuerto de Vigo, interrumpiendo la visibilidad y generando preocupación por la seguridad de los vuelos.

El esfuerzo conjunto de los equipos de emergencia, pese a ser titánico, se enfrenta a condiciones meteorológicas adversas que dificultan enormemente el control de las llamas. La sequía prolongada y las altas temperaturas, agravadas por los fuertes vientos, han creado un escenario propicio para la propagación del fuego, convirtiendo este verano en uno de los más críticos para Galicia en los últimos años.

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