Galicia desata un plan revolucionario contra el suicidio adolescente

La Comunidad gallega ha implementado YAM, un programa sueco que está transformando la forma en que se aborda la prevención del suicidio entre los adolescentes. Una iniciativa que, lejos de ser una simple charla, se basa en debates y juegos de rol para empoderar a los propios alumnos en la gestión de su salud mental.

Un enfoque colaborativo con resultados asombrosos

Desarrollado por el Instituto Karolinska de Suecia, YAM –abreviación de Juventud Consciente de la Salud Mental – ha demostrado una eficacia notable, reduciendo los intentos de suicidio y la ideación suicida grave hasta en un 50% según un ensayo clínico europeo. Esta realidad es un faro de esperanza en una problemática que, lamentablemente, sigue siendo alarmante en España, donde Galicia se encuentra entre las comunidades con mayor índice de suicidio.

El programa, ahora en su segundo año escolar, ha involucrado a más de 15.000 alumnos de tercero de la ESO, tanto en centros públicos, concertados como privados. La clave reside en la metodología: instructores formados por el Instituto Karolinska, presentes en el aula pero sin ejercer un rol de autoridad, facilitan dinámicas de grupo que fomentan la confianza y la expresión libre de los estudiantes. Como señala la subdirectora de Atención a la Salud Mental del Sergas, Almudena Díaz, “lo que pasa en el YAM, se queda en el YAM”.

Un ambiente de confianza: la clave del éxito

Un ambiente de confianza: la clave del éxito

El instructor no actúa como un juez, sino como un guía que escucha y plantea preguntas reflexivas. La dinámica se centra en la creación de vínculos entre los alumnos, permitiéndoles conocerse a un nivel más profundo, algo especialmente relevante en esta etapa de la vida, que, a menudo, se describe como una “montaña rusa emocional”. En caso de identificar situaciones de riesgo, se activa un ‘helper’, un mentor que permanece atento a las reacciones de los jóvenes y les ofrece apoyo.

Las sesiones, que se extienden por cinco días, abordan temas como la salud mental, plantean dilemas basados en escenarios cotidianos, simulan situaciones de estrés y crisis, y proporcionan recursos de apoyo. La inversión, impulsada por un proyecto de innovación social financiado por el Fondo Social Europeo, ha sido de 2 millones de euros, un gesto audaz que demuestra el compromiso de la Xunta de Galicia con este objetivo.

Reconocimiento internacional y un futuro prometedor

La iniciativa ha recibido el primer premio de Innovación Social en el VI Foro FSE celebrado en Bilbao, lo que ha generado un gran interés entre otras comunidades autónomas que buscan replicar el modelo gallego. Con una financiación prevista hasta 2027-2028, YAM aspira a llegar a 20.000 alumnos en toda la región, consolidándose como una herramienta fundamental para la prevención del suicidio y el bienestar emocional de los jóvenes.

Como afirma Díaz, “la salud mental de la juventud es una responsabilidad colectiva” y YAM representa un paso decisivo en esa dirección. Más allá de desplazar los problemas de bienestar emocional a centros de atención, el programa se mantiene en el aula, donde la conversación y el encuentro son los pilares de un cambio real y duradero. Este enfoque, lejos de ser una mera intervención, se erige como una inversión en el futuro de la sociedad gallega.”n