Gaza: ataques israelíes matan al menos 5 pese al 'alto el fuego'
A pesar de un supuesto alto el fuego vigente desde octubre, el ejército israelí ha intensificado su presencia letal en Gaza, dejando al menos cinco palestinos muertos en apenas 48 horas. La escalada de violencia, que contradice las promesas de tregua, plantea serias dudas sobre la viabilidad de cualquier acuerdo de paz en la región.

Bombardeos nocturnos y una vida truncada en jan yunis
La madrugada del domingo, un ataque con dron israelí cerca de la plaza Shawa, en la zona norte de Gaza, se cobró la vida de cuatro personas. Fuentes hospitalarias confirmaron el trágico suceso, mientras que equipos de emergencia luchaban por acceder a la zona, obstaculizados por la persistente presencia militar israelí. Horas después, en la ciudad de Jan Yunis, otro joven palestino con discapacidad murió a causa de disparos de tropas israelíes, según el Hospital Nasser, que recibió su cuerpo junto a otro fallecido hallado en las afueras de la ciudad.
El patrón de violencia no es nuevo. Un día antes, un bombardeo israelí sobre un vehículo en el campamento de Al Maghazi, en el centro de la Franja, se saldó con un muerto y cinco heridos. La cifra global de víctimas desde el 10 de octubre, fecha de entrada en vigor del alto el fuego, ya supera los 720 gazatíes, un número que, según organizaciones humanitarias, podría ser considerablemente mayor si se tuvieran en cuenta los fallecidos no reportados.
Más de 200 muertos cerca de la 'línea amarilla', una demarcación a la que se replegaron las tropas israelíes y desde donde aún controlan más de la mitad de la Franja, arroja luz sobre la fragilidad del acuerdo. La ONU, relatores de derechos humanos y una creciente lista de países han calificado la ofensiva como genocidio, una acusación que, aunque rechazada por Israel, pone en entredicho la legalidad de sus acciones.
La ofensiva, que se ha cobrado la vida de más de 72.300 palestinos desde el 7 de octubre, incluyendo a más de 20.000 niños, se desarrolla en un contexto de incertidumbre. La falta de una fecha clara para la retirada de las tropas israelíes y el inicio de la segunda fase del acuerdo, sumada a la persistente violencia, alimenta la desconfianza y dificulta la búsqueda de una solución duradera. La cifra de muertos infantiles, en particular, es una herida abierta que no se cerrará fácilmente.
Mientras la comunidad internacional debate las sanciones y las resoluciones, la realidad en Gaza es la de un pueblo sometido a un asedio implacable, donde la promesa de un alto el fuego se desvanece bajo el fuego de drones y tanques. La búsqueda de la verdad, enterrada bajo las ruinas de hogares y sueños, continúa.