Golpe devastador a 'el mesa': decomisan fortunas y capturan a 23 implicados
Bogotá y Soacha se sacuden el fantasma de ‘El Mesa’, la temida organización criminal originaria de Antioquia, tras un operativo policial sin precedentes. Diecisiete inmuebles, vehículos de lujo y una veintena de detenidos, incluyendo a figuras clave como ‘Alejo’ y ‘Nías’, marcan un antes y un después en la lucha contra el crimen organizado en la capital.
Un año de investigación desmantela una red de terror
La Policía Nacional ha culminado una exhaustiva investigación de doce meses, empleando técnicas de vigilancia encubierta, interceptación de comunicaciones y análisis forense, para desarticular la estructura de ‘El Mesa’. La organización, conocida por su brutalidad y expansión territorial, operaba desde Bello (Antioquia) y extendió sus tentáculos hasta Bogotá y Soacha, sembrando el terror y controlando rutas clave del narcotráfico y el tráfico de armas.
Las autoridades han incautado una fortuna estimada en más de 550 millones de pesos mensuales, producto de actividades ilícitas como secuestro y homicidio. Entre los bienes decomisados figuran cuatro camionetas de alta gama, dos taxis y otros vehículos, que ahora están bajo custodia estatal, pendientes de ser declarados de extinción de dominio. Pero lo que nadie cuenta es cómo esta organización logró infiltrarse en la vida cotidiana de la ciudad, utilizando taxis como fachada para sus oscuros negocios.

De taxis a sicarios: la escalada criminal de ‘el mesa’
El Mesa no surgió de la noche a la mañana. Desde su origen en Bello, Antioquia, en 2012, la organización comenzó a expandir sus operaciones hacia Bogotá, estableciendo una red de transporte de drogas y armas que conectaba Usme con Suba, utilizando taxis como cobertura. La organización también alquilaba viviendas temporales para ocultar sus actividades, dosificando y distribuyendo drogas en estacionamientos, discotecas y la vía pública. La cifra habla por sí sola: se estima que ‘Nías’, uno de los detenidos, acumula un historial de cincuenta homicidios, un escalofriante recordatorio de la violencia desatada por esta banda.
La investigación reveló que ‘Alejo’, el principal coordinador de ‘El Mesa’ en Bogotá, estaría detrás de la orden de numerosos asesinatos selectivos en la capital. Las quince diligencias de allanamiento y registro, llevadas a cabo en Suba, Soacha y Chiriguaná, permitieron la captura de dieciocho individuos, diecisiete de ellos con orden judicial y uno en flagrancia, golpeando duramente la capacidad operativa del grupo.
La Policía de Bogotá, bajo el mando del general Giovanni Cristancho, ha logrado un golpe significativo contra el crimen organizado. Pero la lucha continúa, ya que, pese a los recientes arrestos, ‘El Mesa’ mantiene su reputación de extrema violencia y continúa operando desde su enclave original en Antioquia, buscando expandir su influencia hacia el oriente de la región.
Este operativo no solo ha desarticulado una importante célula criminal, sino que también ha puesto de manifiesto la complejidad de las redes delictivas y la necesidad de una respuesta integral y coordinada para combatir el crimen organizado en Colombia. La detención de ‘El Mesa’ es un paso adelante, pero no el final del camino.