Haifa bajo fuego: irán golpea y aumenta la tensión
Seis andanadas de misiles iraníes, lanzadas este domingo contra Israel, han sacudido la relativa calma en el norte y sur del país, culminando en un impacto directo sobre un edificio residencial en Haifa. Un ataque que deja al menos cuatro heridos y reaviva las tensiones en una región ya al borde del abismo.
El norte en la mira: haifa, objetivo recurrente
Las alarmas antiaéreas, un sonido ya demasiado familiar para los habitantes de la frontera con el Líbano, resonaron insistentemente a lo largo del día. Pero el foco de atención se centró en Haifa, ciudad costera que, junto a Bersheba, ha sido blanco constante de la ofensiva iraní desde que comenzó el 28 de febrero.
Si bien dos misiles impactaron previamente en la refinería de Haifa sin causar daños significativos, el último ataque, ocurrido al filo de las 18:00 hora local, fue mucho más devastador. Un misil, que no pudo ser interceptado por los sistemas de defensa aéreos israelíes, se estrelló contra un edificio de siete plantas, dejando a un hombre de 82 años en estado grave por la caída de escombros.
Pero la agresión no se limitó al norte. Bersheba, ubicada en el desierto del Néguev y estratégicamente importante por la proximidad a objetivos militares, también sufrió el azote de los misiles iraníes. Además, un ataque impactó en el polígono industrial de Neot Hovav, provocando daños menores en una fábrica.
Lo que nadie cuenta es el impacto psicológico de estos ataques reiterados en la población civil. La sensación de inseguridad se palpa en las calles, y la constante amenaza de un nuevo bombardeo marca el día a día de miles de israelíes.

Hizbulá también actúa: proyectiles desde el líbano
La situación se complica aún más con la actividad del grupo chiíta libanés Hizbulá. Durante todo el día, proyectiles lanzados desde el Líbano impactaron en territorio israelí, incluyendo la localidad de Deir Al Asad, donde seis personas resultaron heridas de gravedad. Israel, por su parte, continúa con sus ataques aéreos y terrestres contra Hizbulá, en un intento por frenar su actividad.
La censura israelí, como es habitual, impide la divulgación de la ubicación exacta de los impactos en infraestructuras críticas o militares, lo que dificulta una evaluación precisa de los daños.
Hasta el momento, los ataques iraníes y los proyectiles de Hizbulá han causado la muerte de 19 personas en Israel desde el inicio de la ofensiva el pasado 28 de febrero, según datos de Maguén David Adom (Estrella de David Roja).
La cifra habla por sí sola: seis andanadas de misiles en un solo día. La escalada de violencia no solo amenaza con desestabilizar aún más la región, sino que también plantea interrogantes sobre la capacidad de Israel para contener la creciente agresión.