Hamamelis: el secreto ancestral mexicano contra las venas que asustan

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha desvelado un dato sorprendente: el avellano de bruja, una planta nativa de México, podría ser la clave para combatir eficazmente las várices, las arañas vasculares y las venas varicosas.

Un remedio de la tradición que gana terreno en la ciencia

Un remedio de la tradición que gana terreno en la ciencia

Durante generaciones, la medicina tradicional mexicana ha empleado esta planta, perteneciente a la familia de las Hamamelidaceae, para tratar problemas circulatorios. Su nombre popular, avellano de bruja, evoca su uso en rituales y remedios caseros, pero la UNAM respalda científicamente sus propiedades: vasoconstrictoras, antiinflamatorias y astringentes.

Según estudios, el extracto de hamamelis, disponible en forma de té, ungüento o aceite, puede reducir la inflamación, aliviar el dolor y mejorar la apariencia de las venas dilatadas. No se trata de una solución mágica, pero sí de un complemento valioso en un enfoque integral para la salud vascular.

Pero hay un detalle crucial: las várices y las arañas vasculares, que suelen manifestarse como hinchazón, dolor e incluso úlceras en las piernas, son más que una simple cuestión estética. La UNAM advierte que, si no se atienden a tiempo, pueden derivar en complicaciones serias, incluyendo tromboflebitis, una inflamación de las venas acompañada de coágulos sanguíneos.

Los factores de riesgo son claros: predisposición genética, sedentarismo, sobrepeso, permanecer mucho tiempo de pie o sentado y el envejecimiento. Ante esta realidad, el hamamelis emerge como una herramienta preventiva, capaz de reforzar los vasos sanguíneos y frenar el avance de estas complicaciones.

El consumo se recomienda de forma tópica, aplicando el extracto directamente sobre las zonas afectadas, o preparando una infusión con sus hojas secas. La UNAM insiste en la importancia de una dieta equilibrada, la hidratación adecuada, el ejercicio regular y la elección de ropa cómoda que no dificulte la circulación. Un estilo de vida saludable es, sin duda, el mejor aliado para mantener la salud venosa.

En definitiva, el avellano de bruja no es un sustituto de los tratamientos médicos convencionales, pero sí un apoyo prometedor que, combinado con hábitos saludables, podría marcar la diferencia en la vida de quienes sufren de problemas vasculares. Y es que, a veces, las respuestas a nuestros males más persistentes se encuentran escondidas en las raíces de la tradición.