Inflación paraguaya se acelera: ¿amenaza el bolsillo de los ciudadanos?

Asunción amaneció este lunes con un dato que inquieta: la inflación de marzo en Paraguay se disparó al 0,8%, superando la registrada en el mismo período del año pasado. El Banco Central del Paraguay (BCP) ha confirmado la cifra, encendiendo las alarmas sobre el poder adquisitivo de los hogares.

El combustible y la semana santa, principales detonantes

El combustible y la semana santa, principales detonantes

Si bien el 0,8% pueda parecer un número modesto, lo cierto es que se aleja del 1,2% de marzo de 2025. La principal causa, según el BCP, reside en la volatilidad del mercado petrolero, exacerbada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán, lo que ha provocado un alza del 11,6% en los combustibles. Pero no solo el petróleo es el culpable; la Semana Santa, con su particular demanda de productos como huevos (aumento del 6,7%) y pescado (3,7%), también ha contribuido a inflar el índice de precios al consumidor (IPC).

Lo que nadie cuenta es que el impacto no se limita a los productos estrella de la semana religiosa. El transporte, un gasto esencial para la mayoría de los paraguayos, también ha subido, un 1,5%, y la llamada “canasta básica” –el conjunto de bienes y servicios indispensables– ha experimentado un incremento del 1,2%. La realidad es que, aunque algunos productos como la carne de cerdo (-3,0%), las vacaciones y el turismo (-1,7%), las bebidas gaseosas (-1,1%) y pastas alimenticias y arroz (-0,7%) han experimentado una ligera bajada, la tendencia general es al alza.

La cifra habla por sí sola: el índice de inflación acumulada ya se sitúa en el 1,4% y la interanual, que compara precios de marzo de 2025 con los de este año, alcanza el 1,9%, todavía por debajo del umbral del 2,3% del mes anterior, pero sin dejar de ser motivo de preocupación.

El BCP proyecta una inflación del 3,5% para todo el año 2026, después de un 2025 que cerró en el 3,1%. Un dato que, de confirmarse, pondría a prueba la capacidad de los hogares paraguayos para hacer frente a los gastos básicos. La pregunta ahora es si las medidas que tome el gobierno y el Banco Central serán suficientes para controlar la escalada de precios y proteger el bolsillo de los ciudadanos. La inestabilidad geopolítica, sumada a la dinámica interna de la economía paraguaya, dibujan un panorama incierto.