La agencia tributaria bombardeará a los contribuyentes con 3.5 millones de avisos sobre criptos y alquileres
La Agencia Tributaria desplegará una campaña masiva de comunicación para garantizar que los contribuyentes declaren correctamente sus ingresos derivados de criptomonedas, alquileres inmobiliarios y actividades en plataformas digitales. Un despliegue que, con 3.56 millones de avisos, apunta a una revisión exhaustiva de la declaración de la renta de 2025.

Un aumento drástico en las notificaciones
Según ha confirmado la directora general, Soledad Fernández, la cifra asciende a 437.000 avisos específicos sobre ganancias obtenidas a través de plataformas digitales, abarcando desde la venta de bienes hasta la prestación de servicios, pasando por el alquiler de inmuebles y vehículos. 1.24 millones de notificaciones se dirigirán a aquellos que hayan operado con monedas virtuales, 1.01 millones a los que hayan percibido rentas de otros países y, finalmente, 867.000 a propietarios de inmuebles que no hayan declarado sus ingresos.
Fernández ha insistido en que el objetivo primordial de esta ofensiva informativa no es imponer sanciones, sino “ayudar al ciudadano a cumplir mejor” con sus obligaciones fiscales. La estrategia se centra en identificar a los contribuyentes con indicios de que podrían estar omitiendo información relevante y ofrecerles una guía clara sobre cómo regularizar su situación.
La operación, que se enmarca en la campaña de la renta 2025, refleja una creciente preocupación por la evasión fiscal en este nuevo entorno económico. La complejidad de los mercados de criptomonedas y la proliferación de plataformas digitales han ampliado el margen de maniobra para aquellos que intentan ocultar sus ingresos. La Agencia Tributaria ha reconocido que el control y la supervisión de estas actividades requieren un esfuerzo considerable y una comunicación proactiva para evitar sorpresas desagradables a final de año.
La iniciativa, lejos de ser una medida punitiva, se presenta como una herramienta de orientación y apoyo para garantizar la transparencia y la equidad en el sistema tributario. Pero, en el fondo, es una advertencia clara: el fisco está observando, y no permitirá que los beneficios ilícitos se queden ocultos en las sombras.
