La agencia tributaria devuelve 13.271 millones a contribuyentes: un repunte impulsado por las ventas de inmuebles

La agencia tributaria va a devolver 13.271 millones de euros a 15,7 millones de contribuyentes en la próxima campaña de la renta. Un alivio, sí, pero que no es precisamente una señal de fortaleza económica, sino más bien un reflejo de ganancias patrimoniales que, de repente, han estallado.

Un 18,4% más en ingresos patrimoniales: la clave está en las ventas

Según la directora general, Soledad Fernández, la campaña de 2025, que arranca este miércoles, contará con un 2,1% más de declaraciones que la anterior, gracias a la creación de empleo. Pero la verdadera noticia reside en el aumento de un 10,3% en las declaraciones relacionadas con ingresos patrimoniales, un repunte del 18,4% impulsado, sobre todo, por las ventas de inmuebles y acciones. Un espejismo, quizás, si consideramos que el mercado inmobiliario, lejos de crecer, sigue mostrando señales de enfriamiento y las bolsas, volatilidad.

La mayor parte de las devoluciones -15,7 millones, un 1,8% menos- afectará a 15,7 millones de contribuyentes. Unos 7,7 millones de declaraciones serán de ingreso, un 10,3% más, por un total de 24.628 millones. Esto supone un claro incremento respecto a la campaña anterior. Fernández lo atribuye directamente al auge de las valoraciones de estos activos, una tendencia que, francamente, empieza a preocuparme.

¿Un espejismo duradero?

¿Un espejismo duradero?

La agencia tributaria espera recaudar 25,25 millones de declaraciones, pero la realidad es que la mayoría de las devoluciones no son un indicador de salud económica. Son, en gran medida, el resultado de una burbuja inmobiliaria y de una irrupción especulativa en el mercado bursátil que, a duras penas, se mantiene a flote. Hay que ser cauteloso. La política fiscal, en estos momentos, no puede permitirse el lujo de basarse en estos ingresos extraordinarios. Sería como construir una casa sobre arena, esperando que las mareas de la economía no la arrastren.

En definitiva, la campaña de la renta de 2025 nos ofrece una imagen distorsionada de la situación económica. Un alivio temporal para algunos, pero un recordatorio de que las fortunas, como siempre, se concentran en unas pocas manos, mientras que la mayoría de los ciudadanos seguimos luchando por llegar a fin de mes. Un panorama, para decirlo con la franqueza que exige este oficio, desolador.