La energía vuelve a ser un factor crítico para la competitividad logística
El transporte internacional de cargas por carretera se encuentra en un escenario de alta volatilidad en costos energéticos, según el último análisis de la IRU. Un fuerte incremento en los precios del petróleo y del diésel es el principal factor de presión sobre la actividad, en un contexto global marcado por la disrupción en el estrecho de Ormuz, clave para el flujo energético mundial.

Impacto global directo sobre el transporte por carretera
En la Unión Europea, el precio promedio del diésel alcanzó los 2,02 euros por litro, mientras que en Estados Unidos llegó a 1,45 dólares por litro, con un incremento del 42% desde fines de febrero. Este contexto genera un escenario de menor previsibilidad operativa, en el que los operadores de transporte deben ajustar tarifas, revisar contratos y enfrentar mayores costos por kilómetro recorrido.
