La luz se dispara: ¿cuándo es más barato encender?
El recibo de la luz sigue siendo una pesadilla para muchos hogares españoles. Los precios de este martes, 7 de abril, revelan una volatilidad extrema, con picos que superan los 110 euros por megavatio hora y valles cercanos a la gratuidad. Una situación que exige una estrategia para optimizar el consumo y evitar sorpresas desagradables.

Un mosaico de precios por hora
Según datos de la OMIE, el precio medio del mercado eléctrico se situó en 33,92 euros/MWh, pero la realidad es mucho más fragmentada. La brecha entre la hora más cara y la más barata es abismal: 110,85 euros frente a unos ridículos 0 euros. Esto significa que el momento de encender la lavadora, cargar el coche eléctrico o poner la calefacción puede marcar una diferencia considerable en el coste final.
Lo que nadie cuenta es la precisión con la que hay que planificar. El análisis por hora revela un patrón: las tarifas se disparan en las horas centrales del día (entre las 7:00 y las 21:00), especialmente durante la tarde-noche, para luego desplomarse en las primeras horas de la madrugada. De hecho, entre las 21:00 y las 22:00, el precio alcanzó su punto máximo del día, rozando los 103 euros/MWh.
El abanico de precios, que oscila entre los 0 y los 110 euros, exige una revisión de los hábitos de consumo. ¿Tiene sentido poner la lavadora a las 18:00 cuando a las 0:00 el precio es prácticamente nulo? La respuesta, desde el punto de vista económico, es clara. Pero la flexibilidad es clave, y no todos podemos adaptar nuestro horario a las fluctuaciones del mercado eléctrico.
La tarifa más baja se registró entre las 12:00 y las 15:00 horas, con un precio de 0 euros/MWh. Un dato que resalta la importancia de aprovechar al máximo las horas valle, aunque no siempre sea posible.
En definitiva, la clave para ahorrar en la luz reside en la información y la planificación. Conocer los precios por hora y adaptar el consumo a los momentos más económicos es la mejor arma contra el recibo de la luz. Y aunque los incentivos gubernamentales y las energías renovables prometen un futuro más estable, por ahora, la volatilidad sigue siendo la norma.