La oposición venezolana urge a una reforma radical del poder electoral tras presionar por libertades

Tras meses de tensión y con la sombra de la captura de Nicolás Maduro por parte de las autoridades estadounidenses, la Plataforma Democrática Unitaria (PUD) ha presentado una hoja de ruta que busca, con urgencia, garantizar elecciones libres y transparentes en Venezuela. Un intento desesperado, según algunos, para romper el estancamiento político que ha asfixiado al país.

La exigencia de una reforma integral

La alianza opositora, que incluye a ocho partidos políticos, no se conforma con mejoras superficiales. Exigen una reforma profunda de todos los poderes públicos, con especial énfasis en el ente electoral, para asegurar la legitimidad de cualquier futuro proceso comicial. La denuncia de irregularidades en las elecciones de 2024, y la falta de publicación de actas detalladas, han alimentado la desconfianza y ahora se traducen en una demanda de cambios sistémicos.

El encuentro de los líderes de la oposición, con una asistencia de más de 40.000 personas, tanto presenciales como virtuales, marca un punto de inflexión. Se trata de la primera convocatoria significativa desde 2024, un año marcado por la represión y la exilio forzado de muchos activistas. La presencia de María Corina Machado, figura carismática y líder opositora, refuerza la determinación de la plataforma.

La deslegitimación total de maduro

La deslegitimación total de maduro

La tesis de la “ausencia absoluta” de Maduro, respaldada por el plazo constitucional de 90 días transcurrido desde su captura, es el eje central de la estrategia. La exigencia de levantar las inhabilitaciones políticas, devolver las tarjetas electorales y símbolos a sus legítimos representantes es un elemento clave. Pero la presión va más allá: la plataforma unitaria exige la liberación de todos los presos políticos y el cese de la persecución estatal.

El gobierno, a través de Delcy Rodríguez, ha respondido con una retórica económica, argumentando que la estabilidad económica es una condición previa para la celebración de elecciones. Sin embargo, la oposición replica con contundencia: “Las elecciones hacen posible la estabilización y la recuperación, no al revés.” Una confrontación ideológica que se intensifica en un contexto de profunda crisis.

Enriquez, vocero de la coalición, ha sido claro: “Solo un gobierno legítimo traerá Estado de derecho.” La apuesta es que la convocatoria a elecciones, una vez garantizadas las condiciones necesarias, puede abrir la puerta a una transición democrática. Pero la incertidumbre persiste.

La detención este domingo del abogado laboral Edwin Sambrano, bajo cargos políticos en el estado Táchira, subraya la persistente represión y la falta de voluntad por parte de las autoridades para garantizar un ambiente de libertad y participación. Un detalle preocupante que añade complejidad a la situación.

Machado, con su promesa de “volver a recorrer todo el país”, busca consolidar el apoyo popular y reafirmar la convicción de que los venezolanos están organizados y listos para defender su derecho a la democracia. La plataforma unitaria, por su parte, ha lanzado un llamado a la unidad nacional y a la construcción de un gran acuerdo por la democracia y la libertad.