Latinoamérica busca su camino: europa, el contrapeso a ee.uu. y china
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, ha advertido que América Latina necesita un socio estratégico en Europa para evitar quedar atrapada entre la creciente influencia de Washington y Beijing. En un contexto internacional marcado por una creciente inestabilidad geopolítica, Allamand considera que la región ha alcanzado un punto de inflexión y debe defender su autonomía.

La creciente importancia geopolítica de américa latina
Allamand argumentó que tanto Estados Unidos como la Unión Europea y China están fijando sus miradas en Latinoamérica, junto con la India, que continúa su integración en las cumbres iberoamericanas. Esta ‘confluencia’ de intereses, según el chileno, evidencia una nueva y significativa importancia geopolítica para la región.
En su opinión, el orden internacional no es estático, sino que está sometido a un ‘acoso’ creciente, impulsado por la supuesta ‘renuncia a su biografía’ post-Segunda Guerra Mundial por parte de Estados Unidos. El panorama global se presenta más conflictivo que nunca, con un aumento de las guerras y la emergencia de regímenes autoritarios, contrarrestando el avance de la democracia.
Allamand señaló que la cooperación internacional, fundamental para abordar desafíos globales como el cambio climático, las migraciones, el crimen organizado y la inteligencia artificial, se encuentra en retroceso. Sin embargo, subrayó la creciente influencia de actores no estatales, especialmente las empresas tecnológicas, que se han convertido en fuerzas poderosas con capacidad de alterar el equilibrio de poder. El orden mundial está en transición, desplazando el equilibrio de poder hacia el ‘sur global’.
La India, Brasil y México son considerados como posibles miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que podría alterar la dinámica de poder a nivel internacional. Allamand reconoce que la integración regional latinoamericana ha estado estancada, pero enfatiza que los países de la región no desean alinearse con EE.UU. ni China. ‘No va a haber un alineamiento’ con estas dos superpotencias en conflicto, aseguró el secretario general.
La cumbre iberoamericana de Madrid se presenta como una oportunidad crucial para que América Latina defina su posición estratégica. Allamand destacó la necesidad de que Europa sea un ‘contrapeso’ para evitar la ‘tenaza’ entre Estados Unidos y China. La región necesita una asociación estratégica que le permita mantener su independencia y perseguir sus propios intereses. La estrategia de “cierta flexibilidad”, escuchando tanto a Washington como a China, y adaptando su postura a los diferentes temas, se perfila como la mejor opción para Latinoamérica.
El secretario general también hizo hincapié en la importancia de los minerales críticos, cuya explotación está generando inversiones significativas en países como Chile, Bolivia y Argentina. La presencia de empresas europeas en la región es escasa, mientras que las inversiones estadounidenses y chinas son preponderantes. Esta realidad obliga a América Latina a evaluar cuidadosamente sus relaciones con las potencias mundiales.
En cuanto a la migración, Allamand reconoció la complejidad del tema y la necesidad de adoptar un enfoque integral. Las campañas electorales en Latinoamérica se centran en la seguridad, la delincuencia y el crimen organizado, con una actitud más reacia a la inmigración que en momentos anteriores. La cumbre iberoamericana debe abordar este desafío de manera urgente y efectiva.
Finalmente, Allamand destacó la importancia de la digitalización y la necesidad de establecer una ‘coordinación’ iberoamericana en materia de inteligencia artificial. La capacidad de captar y procesar datos en español y portugués podría ser una ventaja competitiva para la región. La casa real española, con su influencia y ambiente favorable, contribuye significativamente a la cohesión de la comunidad iberoamericana. La cumbre de Madrid promete ser un evento de ‘inédita’ asistencia, marcando un nuevo capítulo en la historia de la región.
