Logirail: testigo revela intervención ‘irregular’ y niega órdenes de ábalos y koldo
El exdirector general de Logirail, Óscar Gómez, ha arrojado luz sobre la presunta trama de mascarillas, desvelando detalles inquietantes en su declaración ante el Tribunal Supremo. La figura de Claudia Montes, ligada a José Luis Ábalos, y el papel de Koldo García, asesor ministerial, se sitúan ahora bajo un nuevo escrutinio.

Un comienzo ‘irregular’ y un espacio inadecuado
Gómez, que se incorporó a Logirail en enero de 2020, describió un inicio “irregular” para Montes, quien, según su testimonio, no acudía a su puesto de trabajo al principio debido a que la oficina asignada “no era tal”. No se trataba de un espacio profesional, sino de un mero “espacio junto a unas escaleras de acceso a unas oficinas, en una planta baja”. ‘Francamente, no me pareció un sitio adecuado, no podía ser, para prestar los servicios que eran objeto del contrato’
La situación, según el testigo, se agravaría con la falta de presencia de Montes, quien solo acudiría a trabajar tras la mejora de las condiciones del puesto, que se destinó a un “proyecto muy relevante”. Esto contrastaba con el hecho de que, según Gómez, se le informaba de un “problema en uno de los principales proyectos, de trenes turísticos”, relacionado con la falta de cumplimiento de obligaciones por parte de una persona formada para el servicio.
La clave: una oficina que no era oficina.El testigo insistió en que Montes sí que se presentó a trabajar una vez que se habían implementado las mejoras, desmintiendo así las posibles sospechas sobre su falta de compromiso. ‘No era normal’ que se viviera esa situación, señaló.
Ante las preguntas de la defensa de Koldo García sobre si recibió instrucciones para que se tratara bien a Montes, Gómez respondió con rotundidad: ‘No. No recibí ninguna, ni de manera directa, ni a través de ningún medio ni a través de terceras personas’. La insistencia en la ausencia de directrices demuestra un intento claro de desligarse de cualquier posible implicación.
La documentación aportada por Logirail, según Gómez, incluye registros de actividad, partes de trabajo y evaluaciones de Montes, lo que busca ofrecer una imagen completa y verificable de su desempeño. ‘A mí me consta que sí. Por lo que se me informaba, la señora Claudia Montes trabajaba,’ afirmó. La presentación de pruebas concretas busca fortalecer su versión de los hechos y desviar las acusaciones.
Este caso, con la implicación de figuras políticas de alto nivel, continúa generando controversia y exige una investigación exhaustiva. Las revelaciones de Gómez, aunque no exculpan a los implicados, abren nuevas líneas de interrogación sobre la gestión de fondos públicos y la posible existencia de irregularidades en la contratación de servicios relacionados con los trenes turísticos.
