Lucianeka denuncia manipulación: ¿campaña política usando su imagen?
La creciente influencia de los creadores de contenido en la política peruana ha alcanzado un nuevo y preocupante punto. La popular cantante y streamer Lucianeka, conocida como Lucianeka, ha denunciado el uso no autorizado de su imagen en la campaña del candidato presidencial César Acuña, desatando una ola de reacciones en redes sociales y planteando serias interrogantes sobre la ética en las campañas electorales.

El video viralizado y la rápida respuesta de la artista
La controversia estalló cuando la cuenta oficial de TikTok de César Acuña compartió un fragmento de un video donde Lucianeka parecía expresar apoyo al candidato. Sin embargo, la artista ha negado rotundamente cualquier vínculo con la campaña y ha calificado el video como una manipulación. La rapidez con la que se difundió el material, y la posterior aclaración de Lucianeka, evidencian la velocidad a la que las noticias falsas o descontextualizadas pueden viralizarse en el entorno digital.
Lucianeka, visiblemente sorprendida, explicó a sus seguidores que el fragmento fue sacado de contexto durante una dinámica de adivinanzas en el programa de comedia ‘Chapa tu money’. “Cuando me lo mandaron, yo me quedé ‘¿Cómo?’”, relató en TikTok, dejando claro que la frase “yo me quedaría con Acuña” no era una declaración política, sino parte de un juego televisivo. Lo que nadie cuenta es que, en un contexto electoral, incluso un comentario casual puede ser distorsionado y utilizado con fines propagandísticos.
El uso de figuras públicas en campañas: una práctica cada vez más común. La polémica con Lucianeka pone de manifiesto una tendencia creciente: la búsqueda de figuras populares en redes sociales para generar impacto y captar el voto joven. Pero, ¿hasta dónde llega el límite entre el aprovechamiento legítimo de la popularidad y la manipulación de la imagen de una persona?
Lucianeka no solo desmintió el video, sino que también advirtió sobre la posibilidad de emprender acciones legales contra quienes utilicen su imagen sin su consentimiento. “Me reservo los comentarios sobre este video porque, ¿creo que es denunciable? ¿Me pueden confirmar?”, cuestionó a su audiencia, demostrando una actitud firme ante la situación. El Neka Army, como ella llama a sus seguidores, respondió con una ola de denuncias y mensajes de apoyo.
La cantante, que ejercerá su derecho al voto por primera vez en estas elecciones, ha prometido publicar un video con sus opiniones sobre la campaña presidencial. La autenticidad y la independencia de su voto serán, sin duda, objeto de escrutinio público. La transparencia en la comunicación política, y el respeto por la imagen de las personas, son pilares fundamentales de una democracia sana. El caso de Lucianeka es un recordatorio de que la era digital exige una mayor responsabilidad por parte de los actores políticos y una mayor conciencia crítica por parte de los ciudadanos.
La manipulación digital en el contexto político no es un fenómeno nuevo, pero la rapidez con la que se propaga y la dificultad para verificar la información lo convierten en una amenaza real para la integridad de las elecciones. El futuro de la política peruana, y de la democracia en general, depende en gran medida de nuestra capacidad para discernir la verdad de la mentira en la era de la información.