Operaciones relámpago en parrita: más de 5.600 unidades de licor destruidas

Un torbellino de operativos policiales en Parrita ha desmantelado una red de contrabando de licor, incautando más de 5.600 unidades y desarticulando una operación que amenazaba la legalidad en la provincia de Puntarenas.

Un operativo de noche que transformó la escena

Un operativo de noche que transformó la escena

La Fuerza Pública, en un despliegue coordinado, logró decomisar 5.640 unidades de licor durante una serie de intervenciones nocturnas. La estrategia, diseñada para interceptar el flujo irregular de mercancías, se centró en controles vehiculares y patrullajes preventivos, evidenciando una persistente vulnerabilidad en las rutas de acceso a la zona.

La primera señal de alarma surgió en Esterillos Oeste, donde un vehículo bajo sospecha fue detenido tras un control rutinario. La inspección posterior reveló un cargamento de 2.400 botellas, lo que activó un operativo inmediato. Tres vehículos adicionales fueron localizados gracias a una alerta de evasión, sumando un total de 2.664 unidades decomisadas.

Pero la noche no terminó ahí. Un segundo operativo, desarrollado en el mismo cantón, identificó a un sujeto que transportaba 576 botellas en su vehículo, elevando la cifra total a 5.640, una cantidad considerable que pone de manifiesto la magnitud del problema.

Las autoridades destacan la importancia de estos controles, no solo como medida de seguridad, sino como herramienta para proteger la economía local y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. El Ministerio de Seguridad Pública ha reiterado su compromiso con la vigilancia y la persecución de actividades ilícitas, subrayando que cualquier intento de evadir los controles será severamente castigado.

La coordinación con la Policía de Control Fiscal ha sido clave para el éxito de las operaciones, permitiendo la tramitación de los procedimientos administrativos y legales correspondientes. Se recuerda a la ciudadanía su responsabilidad de denunciar cualquier acto sospechoso, contribuyendo así a la seguridad y al orden público.

Este tipo de acciones, según fuentes policiales, evidencian la necesidad de una mayor vigilancia en las zonas de tránsito comercial, buscando erradicar las prácticas que perjudican a los productores legales y a la integridad del mercado.