Orion: silencio lunar y primeras miradas a la cara oculta en 52 años

La cápsula Orión, en su viaje Artemis II, se adentrará en la órbita lunar este lunes, enfrentando un desafío único: 40 minutos de completo aislamiento comunicacional mientras sobrevuele la cara oculta de la Luna. Un silencio que, aunque previsible, representa un hito en la exploración espacial y que no se experimentaba desde la misión Apolo 17 en 1972.

La sombra lunar: un desafío comunicacional

La geometría del espacio es implacable. Cuando Orión se posicione entre la Tierra y la Luna, las señales de radio se verán bloqueadas, sumiendo a los cuatro astronautas –Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen– en un silencio absoluto. La NASA, sin embargo, insiste en que la situación está bajo control, una afirmación que, aunque tranquilizadora, no elimina la tensión inherente a la experiencia. Más de veinte astronautas de las misiones Apolo ya conocieron este vacío comunicacional, pero la tecnología actual y la preparación de la tripulación buscan minimizar cualquier riesgo.

La luna, esa esfera rocosa de casi 3.500 kilómetros de diámetro, actúa como un escudo, impidiendo que las ondas de radio viajen entre el centro de control de la NASA y la cápsula. La espera para restablecer la comunicación se calcula en unos 40 minutos, un lapso que pondrá a prueba la capacidad de los astronautas para mantener la calma y seguir los protocolos establecidos.

Más allá del silencio: la cara oculta revelada

Más allá del silencio: la cara oculta revelada

Pero el silencio no es el único atractivo de este momento. Los astronautas de Artemis II serán los primeros en contemplar con sus propios ojos la cara oculta de la Luna, un territorio misterioso que ha evitado la mirada humana durante décadas. A diferencia de la cara visible, marcada por vastas llanuras basálticas conocidas como 'mares', la cara oculta se caracteriza por una densa red de cráteres y montañas, el resultado de miles de millones de años de impacto de meteoritos.

Con 32 cámaras y dispositivos a bordo, Orión no solo capturará imágenes de alta resolución, sino que también aprovechará la agudeza visual humana. Como afirma la NASA,