Panamá al límite: olas de calor y radiación extrema amenazan a la población
El Pacífico panameño se enfrenta a una semana crítica, con una sensación térmica que podría superar los 40°C y niveles de radiación solar extremos. El Instituto de Meteorología e Hidrología (IMHPA) ha emitido alertas que exigen máxima precaución, anticipando un impacto significativo en la salud pública.
El calor se intensifica, la radiación uv-b alcanza niveles de riesgo
Desde el 6 de abril hasta el 9 de abril de 2026, las temperaturas se dispararán, especialmente entre las 8:00 a.m. y las 6:00 p.m., mientras que la radiación UV-B, con valores que podrían llegar hasta 15, pondrá en riesgo a la población entre las 9:00 a.m. y las 5:00 p.m. La combinación de estos factores, exacerbada por una capa de ozono relativamente delgada, crea un cóctel peligroso, particularmente en provincias como Chiriquí, Veraguas, Los Santos, Herrera, Coclé, Panamá y Colón, así como en las comarcas indígenas.
Lo que nadie cuenta es la magnitud del riesgo: una exposición breve al sol podría provocar quemaduras, irritación en la piel y daños acumulativos a largo plazo. La cifra habla por sí sola: 15 unidades de radiación UV-B, un valor que se ubica en el rango de riesgo extremo.

Más que calor: la humedad multiplica las amenazas
Pero el peligro no se limita a la radiación. La elevada humedad, combinada con temperaturas que oscilan entre 31°C y 37°C, genera una sensación térmica que podría alcanzar los 42°C en el Pacífico, elevando el riesgo de insolación, golpes de calor, deshidratación y calambres. Grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, se encuentran especialmente expuestos.
El IMHPA explica que abril es el mes más caluroso del año debido a la incidencia directa de la radiación solar. A esto se suman vientos cálidos y húmedos del sur y anomalías cálidas en la temperatura superficial del mar en ambos océanos, que contribuyen a un ambiente aún más sofocante.
El pronóstico para los meses siguientes ofrece una ligera esperanza: en mayo, se espera el inicio de la temporada lluviosa, lo que podría moderar las temperaturas, aunque no eliminará por completo los episodios de calor. Mientras tanto, las autoridades instan a la población a extremar las precauciones: limitar la exposición al sol, utilizar protector solar, hidratarse constantemente y evitar actividades físicas intensas en las horas centrales del día.
La prevención ya no es una opción. En un contexto climático cada vez más extremo, protegerse del sol y la hidratación constante se convierten en una necesidad ineludible para hacer frente a este desafío.