Pnv: mayo definirá el futuro de euskadi, se avecina un gran acto
El PNV ha lanzado una advertencia contundente: el futuro de Euskadi está en juego. Aitor Esteban, presidente del EBB, ha anunciado un “gran acto” en mayo que, según sus palabras, servirá para mostrar la “fuerza y determinación” de la formación nacionalista en un momento crucial, a un año de las elecciones municipales y forales de 2027.

¿Construir o desmantelar? la encrucijada jeltzale
En el Aberri Eguna celebrado en Bilbao, Esteban delineó la apuesta del PNV: evitar que Euskadi caiga en la “parálisis o división estéril”. “Nos jugamos si Euskadi sigue siendo un país que avanza o si cae en el ruido”, sentenció, marcando la línea de confrontación con aquellos que, a su juicio, buscan “deshacer” lo construido.
El líder jeltzale no se limitó a hablar de territorio o bandera. “Cuando hablamos de Euskadi, hablamos de valores: de un país confiable, democrático, solidario, que respeta los derechos humanos y cree en la colaboración público-privada”, detalló, diferenciándose de otras interpretaciones del concepto de “patria” dentro del abertzalismo.
La estabilidad, el eje del discurso. Esteban defendió un modelo de país que, según él, ha sido construido “de cero” por el PNV, destacando la importancia de una política “abertzale, centrada y dialogante”. No obstante, alertó sobre la fragilidad de lo conseguido: “Nada de esto está garantizado. El país de hoy se debe en gran medida al PNV, y no podemos darlo por hecho”.
En el marco de las conversaciones sobre un nuevo estatus, Esteban reiteró la disposición del PNV a “poner todo” para lograr un acuerdo, insistiendo en que éste debe suponer un “salto real” en reconocimiento nacional, arbitraje y presencia exterior, en línea con las declaraciones de Arnaldo Otegi. Sin embargo, la advertencia permanece: “No podemos olvidar que el autogobierno y los derechos no están garantizados”.
El PNV se prepara para el “momento de decidir si seguimos haciendo país o si dejamos que otros lo deshagan”. El acto de mayo, por lo tanto, no es solo una demostración de fuerza, sino una convocatoria a la acción. Se trata, según Esteban, de decidir “qué país queremos dejar a quienes vienen detrás”.
Pero hay más en juego que la simple alternancia en el poder. El PNV pide a la sociedad vasca un “paso más adelante”, una mayor conexión con la ciudadanía, una escucha más atenta y una ambición renovada para liderar el futuro de Euskadi. La supervivencia del pueblo vasco y su idioma, especialmente, son prioridades que exigen un esfuerzo colectivo.
A pesar de su defensa de una “patria libre en una Europa libre”, Esteban no dudó en criticar el auge de líderes autoritarios como Trump, Putin y Netanyahu, a quienes calificó de “pseudopatriotas”. El PNV, a diferencia, apuesta por un mundo basado en el respeto, la libertad y la democracia.
El Aberri Eguna, para el PNV, es un recordatorio de que la dignidad, la libertad y el respeto son valores arraigados en la historia vasca, desde el Fuero Nuevo de hace 500 años. Y aunque las fronteras hayan dividido al pueblo vasco a lo largo del tiempo, la formación nacionalista insiste en que conforman “un solo pueblo”, dispuesto a “mantener firme el camino de la libertad”.
Esteban cerró su discurso con una afirmación contundente: “El país no está hecho y toca estar a la altura”.