Paro en los colectivos de buenos aires: el gobierno se enfrenta a una crisis de costos y protestas
La tensión en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires se intensifica este jueves, con una nueva jornada de paro de colectivos que amenaza con paralizar el sistema y afectar a millones de usuarios.
Un conflicto que se agudiza: la batalla por los costos del combustible
El Gobierno Nacional, liderado por Mariano Plencovich, intentará desarticular el conflicto, pero se enfrenta a una realidad compleja: las empresas de transporte exigen respuestas urgentes ante el alarmante aumento de los costos operativos, impulsado por la suba del gasoil. La Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (AAETA) denuncia una brecha abismal entre el precio real de mercado del combustible –oscilando entre 2.100 y 2.444 pesos por litro– y el valor reconocido en la estructura de costos oficial, que se mantiene en 1.750 pesos.
Esta disparidad, según la AAETA, genera un déficit crítico de costos, lo que obliga a las empresas a reducir la frecuencia del servicio, un escenario que ya se observa en un 85% de lo habitual. La Facultad de Ciencias Económicas de la UBA apunta a una caída del 12% en la cantidad de unidades en circulación en los últimos seis años, coincidiendo con un aumento del 1.200% en la tarifa mínima.

Negociaciones a punto de estallar: las demandas y los recados del ejecutivo
La reunión de la Secretaría de Transporte con las cámaras empresariales, convocada para este jueves, marca el primer desafío para el flamante secretario Mariano Plencovich. Las empresas reclaman una compensación concreta por el aumento del gasoil y amenazan con profundizar la crisis. Sin embargo, el panorama es más complejo de lo que aparenta, ya que el Ejecutivo se debate entre la necesidad de contener los costos y la presión social por garantizar el acceso al transporte.
La administración libertaria ha admitido la preocupación por la reducción de la frecuencia del servicio y su impacto en la vida diaria de los ciudadanos. Si bien se comprometen a trabajar en las deudas –que ascienden a 130 mil millones de dólares, según las empresas– y en mejorar el sistema a futuro, la cuestión del aumento del gasoil sigue siendo un punto de inflexión en las negociaciones.
La situación se complica aún más por la sucesión de pagos de subsidios, que actualmente superan los 100 mil millones de dólares. El sector empresarial denuncia que, a pesar del pago de una deuda inicial de 150 mil millones, la situación sigue siendo precaria. La salida del ex secretario Fernando Herrmann, quien ahora ocupa un cargo en el Ministerio de Economía, y el reciente despido de Carlos Frugoni por ocultar propiedades en Miami, añaden una capa de incertidumbre al proceso.
Ante este escenario, la reunión de este jueves se presenta como un punto de inflexión. La capacidad del Gobierno para encontrar un punto de equilibrio entre las demandas de las empresas y las necesidades de la población será determinante para evitar una paralización total del sistema de transporte.
