Popocatépetl: exhalaciones aumentan la alerta, expertos piden precaución
El volcán Popocatépetl, conocido cariñosamente como Don Goyo, intensifica su actividad, registrando 14 exhalaciones en las últimas 24 horas. Este incremento, monitoreado de cerca por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha elevado el semáforo de alerta a fase 2 en color amarillo, una señal clara de que la situación requiere atención redoblada.
El riesgo latente: fragmentos balísticos y flujos de lodo
La principal preocupación radica en la posibilidad de caída de fragmentos balísticos, escombros volcánicos lanzados a la atmósfera durante las exhalaciones. Las autoridades instan a la población a evitar acercarse al volcán, especialmente al cráter, donde el peligro es mayor. Pero la amenaza no se limita a esto. La combinación de lluvias con la actividad volcánica podría desencadenar flujos de lodo peligrosos, conocidos como lahares, que arrastran escombros y representan un riesgo considerable para las barrancas cercanas.
Desde el Instituto de Geofísica de la UNAM, Hugo Delgado Granados, quien ha dedicado décadas a estudiar a Don Goyo, es rotundo: “No vale la pena arriesgarse”. Su recomendación a los montañistas es clara: buscar destinos alternativos. La seguridad, ante todo. La situación actual, que se mantiene desde septiembre de 2022, ha establecido un perímetro de seguridad de 12 kilómetros alrededor del volcán.

Monitoreo constante: sismos, gases y la ciencia detrás de la alerta
El Cenapred no se limita a observar; analiza. Un sistema integral de monitoreo, que combina instrumentos sísmicos, cámaras de vigilancia y análisis químicos, permite rastrear la actividad del volcán en tiempo real. Los sismógrafos, por ejemplo, detectan los movimientos tectónicos y las vibraciones internas, indicadores tempranos de la presión del magma. Las cámaras térmicas, por su parte, captan variaciones de temperatura que pueden señalar la presencia de lava o cambios en la actividad eruptiva. El análisis de gases volcánicos, como el dióxido de azufre (SO2), revela la proximidad del magma a la superficie; un aumento repentino en sus emisiones es una señal de alerta.
La Coordinación Nacional de Protección Civil ha enfatizado la importancia de ignorar rumores y confiar únicamente en la información oficial, disponible en www.gob.mx/cenapred y @CNPC_MX en Twitter. Los números 800-713-4147 y 911 están disponibles para reportar emergencias.

El montañismo: un riesgo inaceptable
A pesar del atractivo turístico de las zonas cercanas al Popocatépetl, la actividad volcánica actual ha convertido el montañismo en una práctica peligrosa. Organizaciones como la Asociación de Montañismo y Escalada de la UNAM alertan sobre posibles fraudes por parte de quienes ofrecen tours al cráter, una irresponsabilidad que pone en riesgo la vida de las personas. José Manuel Casanova Becerra, fundador de la asociación, lo expresa con contundencia: “Ni los equipos de socorro alpino ni las brigadas de rescate pondrán en riesgo sus vidas para salvar a personas inconscientes que se exponen a accidentes catastróficos”.
La actividad del Popocatépetl nos recuerda la fuerza de la naturaleza y la importancia de la precaución. El volcán exige respeto, y la seguridad de la población debe ser siempre la prioridad.