Pradales desafía al pse: ¿quieren más autogobierno o no?
Bilbao rugió este domingo con el Aberri Eguna, y el Lehendakari, Imanol Pradales, no anduvo con rodeos. En un discurso cargado de exigencias y contrastes, Pradales lanzó un ultimátum al PSE-EE y un interrogante a EH Bildu, poniendo sobre la mesa la cuestión del autogobierno vasco y la capacidad de decisión para Euskadi.
La 'casa vasca', un proyecto en construcción
Pradales insistió en la metáfora de la 'Casa Vasca', un proyecto que, según él, sigue creciendo “piedra a piedra”, a pesar de quienes pretenden lo contrario. Un mensaje claro en un acto del PNV donde también estuvo presente Aitor Esteban, presidente del EBB, subrayando la importancia de la unidad nacionalista.
Pero más allá de la celebración, el Lehendakari aprovechó para hacer balance de su gestión, enumerando una serie de logros que, según él, demuestran el avance de Euskadi. Desde la activación del 78% de los compromisos del programa de Gobierno, pasando por pactos en materia de salud, hasta operaciones industriales como Talgo, Ayesa o Uvesco, Pradales defendió una política de “ocuparse de los problemas de la gente” y “hacer política con mayúsculas”.
Lo que nadie cuenta es que hace solo dos años, Euskadi no podía gestionar el subsidio de desempleo ni dar permisos de trabajo a extranjeros. Hoy sí. Y, desafiando a quienes lo tachan de “obsesión identitaria”, Pradales insistió en que se trata de “autogobierno para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas”.

Eh bildu en el punto de mira: ¿dónde estaban cuando.
La crítica a EH Bildu fue mordaz. Pradales cuestionó la utilización de consignas vacías como “unidad abertzale” y “acuerdos de País”, preguntándose dónde ha estado la formación independentista cuando ha sido necesario defender los intereses de Euskadi. “¿Qué han aportado a la operación Talgo? ¿Qué hacen para que tengamos más capacidades en migración?”, se preguntó retóricamente. La acusación, directa, es que EH Bildu se olvida de Euskadi cuando se alinea con lo que Pradales calificó como “progresistas españoles de la izquierda confederal”.
El Lehendakari les instó a “coger la ikurriña” y “defender con hechos la nación vasca”. Un mensaje contundente que busca redefinir las alianzas dentro del espectro nacionalista.

Tiempos oscuros y la amenaza de la derecha
Pradales no ocultó su preocupación por el contexto político actual, describiéndolo como “tiempos de populismo, totalitarismo y demagogia”. Alertó sobre el auge de “una derecha autoritaria, reaccionaria que niega la existencia de nuestra identidad y cuestiona el autogobierno”. La referencia a “PP-VOX” fue explícita, advirtiendo de la posibilidad de que lleguen al poder. Sin embargo, se mostró confiado en que Euskadi está “preparada” gracias a la “Casa Vasca”.
En lo que respecta a la relación con el Gobierno central, Pradales se mostró dispuesto a seguir negociando, a pesar de las “aguas madrileñas muy revueltas”. Recordó que hay “carpetas abiertas muy importantes por acordar”, como Puertos, Seguridad Social, migración y la financiación de la dependencia, instando a Pedro Sánchez a “cumplir los compromisos pactados con Euskadi” y a dejar paso a la historia con una decisión importante: la devolución del 'Guernica' de Picasso.
La pelota está ahora en el tejado de la Moncloa. ¿Tendrá el Gobierno español la valentía de traer el 'Guernica' a Euskadi, después de sacar a Franco de su tumba? La pregunta, cargada de ironía, cierra un Aberri Eguna marcado por la tensión y las exigencias.